• REMA Biotecnología prueba en Antofagasta una solución con microorganismos nativos para estabilizar relaves y recuperar suelos mineros.

En la Región de Antofagasta, uno de los territorios más expuestos a los desafíos ambientales de la gran minería, la startup REMA Biotecnología avanza con una solución basada en microorganismos nativos para reducir la dispersión de polvo en relaves, depósitos de estériles y suelos degradados.

La empresa, liderada por su CEO Paz Estol, desarrolla una tecnología biológica orientada a activar procesos naturales en terrenos altamente intervenidos por la actividad minera. Su propuesta nace desde investigación vinculada a la Universidad de Santiago de Chile y hoy busca validación industrial en el norte del país, donde la recuperación de suelos, el cierre progresivo de instalaciones y la estabilidad ambiental de los pasivos mineros forman parte de una agenda cada vez más relevante para la industria.

Chile cuenta con más de 795 depósitos de relaves, una condición que convierte al norte minero en un espacio estratégico para probar nuevas tecnologías ambientales. En ese escenario, REMA plantea una alternativa basada en consorcios de microorganismos nativos que forman una cobertura viva sobre el suelo. Esta capa biológica permite estabilizar el terreno, disminuir la dispersión de material particulado y favorecer procesos de rehabilitación en zonas donde las condiciones de salinidad, radiación, temperatura, escasez hídrica y presencia de metales pesados dificultan la recuperación natural.

De acuerdo con antecedentes de la empresa, los ensayos y pruebas en terreno han mostrado reducciones superiores al 90% en dispersión de polvo, además de mejoras en la estabilidad del suelo y un potencial de captura de carbono de hasta 36 toneladas de CO₂ por hectárea al año. La tecnología considera una aplicación intensiva durante el primer año y mantenciones anuales posteriores, con el objetivo de sostener la actividad biológica y la funcionalidad del suelo en el tiempo.

Actualmente, REMA desarrolla pilotos en faenas vinculadas a la gran minería en el norte de Chile, con pruebas junto a compañías como Teck y Codelco, además de posibles alianzas con Anglo American. Para la minería chilena, este tipo de soluciones abre una línea de trabajo relevante en materias como cierre progresivo, uso post cierre, control de emisiones de polvo y cumplimiento de compromisos ambientales.

Paz Estol sostuvo que la propuesta apunta a cambiar la forma tradicional de abordar los pasivos ambientales asociados a la minería. “Durante décadas se han aplicado soluciones enfocadas únicamente en contener el problema. Nuestra propuesta es diferente: buscamos rehabilitar el suelo y devolverle su funcionalidad biológica, transformando lo que hoy es un pasivo ambiental en un activo ecológico”, señaló.

Desde el área científica, Darlyng Pontigo, CTO de REMA, explicó que el desarrollo se basa en la activación de comunidades microbianas capaces de establecer procesos naturales en instalaciones mineras. “Nuestro trabajo consiste en incorporar microorganismos nativos capaces de activar procesos naturales de un suelo en instalaciones mineras y suelos que carecen o han perdido procesos benéficos para el ambiente”, afirmó.

La startup también ha ganado espacio dentro del ecosistema de innovación nacional. Fue seleccionada en Start-Up Ciencia de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, donde obtuvo el primer lugar regional y el segundo lugar nacional. Además, participa en Impact Finance Network, programa impulsado por Anglo American, y avanza en una ronda de inversión para escalar su desarrollo.

Pablo Dahech, fundador y representante legal de REMA, destacó que la rehabilitación de pasivos ambientales será uno de los grandes desafíos de la minería del futuro. En esa misma línea, la empresa proyecta ampliar su presencia en minería, agricultura y sector forestal, además de explorar su expansión internacional hacia Estados Unidos y otros países de América Latina.

La compañía cuenta con apoyo de Fundación Chile y ChileGlobal Ventures, instituciones que han acompañado su crecimiento dentro del ecosistema de innovación, minería y sostenibilidad. También fue ganadora de Decarb-volution, reconocimiento que refuerza su posicionamiento como una solución biotecnológica con potencial para aportar a los desafíos ambientales de la industria.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *