- Bernardo Fontaine asumirá la presidencia de Codelco en reemplazo de Máximo Pacheco, con foco en producción, deuda y auditoría.
El Presidente José Antonio Kast designó a Bernardo Fontaine Talavera como nuevo presidente del directorio de Codelco, en reemplazo de Máximo Pacheco Matte, quien dejará la conducción de la cuprífera estatal el 26 de mayo. La decisión fue anunciada por el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas Valdés, en medio de cuestionamientos por la situación productiva, financiera y de gobernanza de la principal empresa minera del país. La designación también fue reportada por Reuters y medios nacionales, que confirmaron el ingreso de Fontaine junto a nuevos integrantes del directorio.
El cambio ocurre en un momento especialmente sensible para Codelco. La estatal enfrenta presión por recuperar producción, ordenar su estructura financiera, avanzar en proyectos estructurales y responder a los antecedentes preliminares conocidos sobre inconsistencias en cifras productivas de diciembre de 2025. En ese marco, el Gobierno afirmó que los nuevos directores asumirán con un mandato especial de investigación y eventual auditoría externa, con el objetivo de recabar información sobre los hechos que han generado cuestionamientos públicos.
Daniel Mas Valdés sostuvo que Codelco enfrenta un preocupante nivel de endeudamiento, además de señales de estancamiento en la producción y desafíos estructurales que afectan a parte de sus principales divisiones mineras. “Nuestra misión es asegurar la viabilidad y eficiencia de la mayor empresa del país”, remarcó la autoridad, al plantear que la nueva conducción deberá implementar una gestión financiera rigurosa.
El anuncio no se limita al reemplazo de Pacheco. El Ejecutivo también nominó a Luz Granier Bulnes y Alejandro Canut de Bon como integrantes del directorio, en reemplazo de Josefina Montenegro Araneda y Alejandra Wood Huidobro. Granier es ingeniera comercial, exsubsecretaria de Servicios Sociales y directora de empresas. Canut de Bon es abogado, académico y especialista en Derecho Minero, con experiencia en Enami, Minera Escondida y Caserones.
Fontaine es economista e ingeniero comercial de la Universidad Católica, con trayectoria en políticas públicas, dirección de empresas y experiencia ejecutiva en distintos rubros. Su llegada a Codelco instala una nueva etapa para el gobierno corporativo de la estatal, marcada por la revisión de antecedentes internos, el control financiero y la necesidad de recuperar confianza en la información productiva de la compañía.
Uno de los puntos más sensibles del caso es la auditoría interna que puso en duda cerca de 20 mil toneladas métricas finas incorporadas en la producción de diciembre de 2025. Ese antecedente abrió una discusión mayor sobre trazabilidad, control interno y estándar de transparencia en una empresa que cumple un rol estratégico para Chile, no solo por su aporte productivo, sino también por su impacto en empleo, proveedores, inversión territorial y recursos fiscales.
La señal del Ejecutivo apunta a que la nueva administración deberá revisar con especial atención los proyectos cuyos presupuestos originales se habrían multiplicado, situación considerada una alerta por el Gobierno. Esa revisión financiera será clave para evaluar la sostenibilidad de la estatal, especialmente en un contexto donde Codelco necesita sostener operaciones complejas, financiar proyectos estructurales y responder a mayores exigencias de eficiencia.
La salida de Pacheco y la llegada de Fontaine también abren una discusión política y minera sobre el futuro de Codelco. La empresa mantiene operaciones relevantes en territorios como Antofagasta, Atacama, Valparaíso, O’Higgins y la Región Metropolitana, por lo que cualquier ajuste en su conducción tiene impacto directo en regiones mineras, trabajadores, proveedores, comunidades y encadenamientos productivos.
En una mirada de largo plazo, Mas Valdés planteó que Codelco debe avanzar hacia una mayor colaboración con el sector privado. Según la autoridad, para que Chile consolide su posición como potencia minera, la estatal debe establecer alianzas que fortalezcan su futuro operacional y financiero. Esa definición instala una conversación relevante sobre el modelo de desarrollo de la empresa pública más importante del país.
La nueva etapa de Codelco comenzará bajo alta presión pública. El directorio encabezado por Fontaine deberá despejar dudas, ordenar prioridades y entregar señales concretas sobre producción, seguridad, deuda, proyectos estructurales y transparencia. La auditoría será el primer gran test de gobernanza para una estatal que sigue siendo símbolo de la minería chilena, pero que hoy enfrenta una exigencia mayor: demostrar con precisión cada tonelada de cobre que informa al país.
