- Red Metal firmó un acuerdo minero por cinco años para reactivar extracción de cobre, oro, plata y cobalto en Atacama.
La canadiense Red Metal Resources informó la firma de un acuerdo de arriendo minero para reactivar operaciones en su proyecto Carrizal, ubicado en la Región de Atacama, una zona con larga tradición cuprífera y valor estratégico para la minería chilena. El contrato fue suscrito entre su filial chilena Minera Polymet SpA y Minera KMT SpA, operador local que asumirá labores de explotación en la concesión Farellon 1/8, parte de la propiedad Carrizal Copper-Gold-Cobalt.
El acuerdo considera una duración inicial de cinco años, con posibilidad de renovación, y contempla una producción mínima mensual de 2.500 toneladas de mineral después de un periodo de desarrollo de siete meses. Según la compañía, las faenas se iniciarán en antiguos desarrollos mineros del Nivel 7, dentro de zonas ya reconocidas por mineralización de cobre de alta ley.
La propiedad Carrizal se ubica aproximadamente a 130 kilómetros al sur de Copiapó y colinda con el histórico complejo minero Carrizal Alto, uno de los distritos cupríferos más relevantes de la minería antigua en Atacama. El activo comprende dos proyectos distintos: Farellón y Perth, ambos asociados a estructuras mineralizadas con antecedentes de explotación previa, aunque con distintos niveles de información disponible.
El proyecto Farellón tuvo una explotación limitada durante la década de 1940, posterior al cierre de las operaciones de Carrizal Alto. La información técnica conservada sobre ese periodo es escasa, aunque existe una pequeña cantidad de antecedentes históricos resguardados en el archivo nacional de SERNAGEOMIN, en Santiago. En tanto, el proyecto Perth cuenta con varias vetas reconocidas, entre ellas Puente Negra, Argentina y Dos Amigos, que también registran actividad minera histórica, aunque sin documentación operacional suficiente para reconstruir con precisión sus volúmenes o métodos de extracción.
Los registros históricos indican que la extracción de cobre en Carrizal Alto comenzó en la década de 1820 y se mantuvo a gran escala, principalmente bajo operación de compañías británicas, hasta 1891. Ese año, inundaciones catastróficas provocaron el cierre de las minas. Durante ese periodo se estima que se extrajeron más de 3 millones de toneladas de mineral, con leyes superiores al 5% de cobre y anchos cercanos a 8 metros, además de una importante cantidad de mineral listo para envío con leyes aproximadas de 12% de cobre.
Estos antecedentes permiten dimensionar el atractivo geológico del distrito y explican por qué Carrizal vuelve a generar interés en un escenario de alta demanda por cobre y minerales estratégicos. Parte de la evidencia histórica también estuvo respaldada por la presencia de relaves y depósitos de desechos; sin embargo, los altos precios del cobre y del oro durante los últimos años han impulsado el reprocesamiento de estos materiales, reduciendo la disponibilidad de rastros físicos que antes permitían validar parte de la escala productiva histórica.
Entre 2015 y 2017, actividades mineras previas en Carrizal produjeron 12.905 toneladas de mineral sulfurado enviadas a procesamiento en ENAMI. Ese material contenía 528.168 libras de cobre, 2.829 onzas de plata y 95 onzas de oro, con leyes promedio de 1,86% de cobre, 7,8 g/t de plata y 0,23 g/t de oro. Además, la compañía reportó 1.814 toneladas de mineral oxidado en niveles superiores, con una ley de 1,56% de cobre.
El nuevo acuerdo establece que Polymet recibirá un flujo mensual equivalente al 10% de las ventas de mineral de cobre, plata y oro, descontando una regalía existente de 1,5%. Para minerales con contenido de cobalto, la participación será de 15%, también descontando la regalía vigente.
La presidenta y CEO de Red Metal Resources, Caitlin Jeffs, señaló que la reactivación permitirá aprovechar mineralización de cobre de alta ley de acceso inmediato y trabajar junto a un operador local con experiencia. La ejecutiva vinculó el acuerdo con el apoyo a la minería chilena y a los mineros locales del área.
La reactivación de Carrizal ocurre en un escenario donde Atacama mantiene protagonismo como distrito minero con historia, infraestructura y disponibilidad de capital humano ligado a la actividad extractiva. Para la región, este tipo de iniciativas puede aportar continuidad operacional, servicios locales, empleo indirecto y encadenamientos productivos asociados a transporte, mantención, procesamiento y apoyo técnico.
El caso también refleja una tendencia relevante para la minería chilena: la posibilidad de volver a poner en valor distritos históricos mediante modelos de operación de menor escala, con participación de empresas extranjeras, filiales locales y operadores regionales. En un contexto marcado por la demanda de cobre, oro, plata y cobalto, Carrizal vuelve a instalarse como un activo de interés dentro de la cartera minera de Atacama.
