- Keiko Fujimori lidera la elección en Perú y abre un escenario de incertidumbre para la inversión minera y el cobre.
La candidata Keiko Fujimori lidera la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, en un proceso marcado por fragmentación política y alta incertidumbre regulatoria, factores que hoy generan presión directa sobre uno de los sectores más estratégicos del país: la minería.
De acuerdo con los resultados preliminares, Fujimori alcanzó cerca del 17% de los votos, muy lejos del umbral necesario para evitar una segunda vuelta, lo que configura un escenario abierto de cara al balotaje del 7 de junio. Su principal contendiente sería Rafael López Aliaga, en una disputa que podría redefinir el marco de desarrollo del sector extractivo en el tercer mayor productor de cobre del mundo.
El proceso electoral ocurre en un momento crítico para la minería peruana, que ha sostenido el crecimiento económico del país incluso en medio de una prolongada inestabilidad política. La industria registra inversiones cercanas a los US$6.000 millones anuales, con expectativas de expansión impulsadas por la demanda global de cobre y oro.
Sin embargo, el escenario político introduce riesgos relevantes. Entre las propuestas en discusión destaca la posibilidad de revertir concesiones mineras no utilizadas, lo que podría impactar directamente a grandes operadores internacionales y alterar las reglas del juego para la inversión extranjera.
A esto se suma el avance de la minería ilegal, que ya compite en volumen con el sector formal en la producción de oro, generando tensiones sociales, ambientales y regulatorias que complejizan aún más el panorama.
Pese a este contexto, analistas del sector coinciden en que ambos candidatos principales mantienen, en términos generales, una postura favorable a la inversión privada. No obstante, advierten que la falta de estabilidad institucional y la presión política podrían traducirse en cambios regulatorios que afecten la ejecución de proyectos de largo plazo.
