Antofagasta se transformó durante tres días en el principal espacio de conversación del país sobre cómo compatibilizar crecimiento económico, cohesión social y cuidado ambiental, luego de que más de 1.500 representantes del mundo público, privado, académico y social se reunieran en el Encuentro Nacional de Vinculación Social (ENVIS) 2026, impulsado por Balloon Latam, Corporación 3xi y un grupo motor de organizaciones regionales, con un rol relevante de compañías ancladas en el territorio como Escondida | BHP.
La realización del evento en la capital minera de Chile no fue casual. La Región de Antofagasta concentra algunos de los proyectos de inversión más relevantes del país, miles de empleos directos e indirectos y una alta presencia de grandes compañías mineras y energéticas, lo que la convierte en un laboratorio real donde se cruzan desarrollo productivo, impactos sociales, exigencias ambientales y expectativas de las comunidades.
En ese escenario, ENVIS 2026 abrió una discusión que fue más allá de las cifras macroeconómicas, instalando la pregunta de fondo sobre qué significa realmente desarrollarse en territorios que sostienen una parte sustantiva de los recursos fiscales del país. A través del seminario inaugural “Voces por el Desarrollo”, mesas de diálogo entre actores de visiones contrapuestas y actividades abiertas a la comunidad, el encuentro buscó generar confianza, entendimiento mutuo y acuerdos de largo plazo.
Desde la mirada de la gran minería, uno de los mensajes centrales lo entregó René Muga, vicepresidente de Asuntos Corporativos de BHP Minerals Americas, quien planteó que la confianza social es una condición estructural para que proyectos productivos puedan sostenerse en el tiempo. En una región donde la minería convive directamente con comunidades, pueblos originarios y ecosistemas frágiles, Muga recalcó que el diálogo, el cumplimiento de compromisos y la colaboración entre actores son los pilares para generar desarrollo con legitimidad social, al mismo tiempo que la industria sigue aportando empleo, formación de capital humano, innovación y encadenamientos productivos locales.
La presencia de actores como Escondida | BHP, Antofagasta Minerals, Codelco, SQM, Colbún y Engie, junto a universidades, centros de estudio, fundaciones y organizaciones sociales, reflejó que la discusión sobre sostenibilidad ya no es solo ambiental, sino económica y social. En las conversaciones apareció con fuerza la necesidad de que el crecimiento de sectores como la minería se traduzca en más oportunidades para proveedores regionales, mayor empleabilidad local, mejor infraestructura y mayor cohesión en territorios que históricamente han cargado con los costos y beneficios del desarrollo extractivo.
El formato del encuentro, que incluyó dinámicas de circularidad, reutilización de materiales y participación ciudadana, reforzó una idea clave: el desarrollo no se mide solo en toneladas producidas o inversiones anunciadas, sino en la capacidad de los territorios para construir futuro, reducir brechas y fortalecer el tejido social.
Que ENVIS 2026 se haya realizado por primera vez en el norte grande consolidó a Antofagasta como un espacio donde se discute el Chile que viene desde la realidad productiva y social del territorio. En una región que aporta una parte decisiva de las exportaciones y de los recursos fiscales del país, el encuentro dejó instalada una señal política y económica clara: el debate sobre sostenibilidad, equidad y desarrollo ya no se define solo en Santiago, sino en los mismos lugares donde se genera la riqueza.
