• El tipo de cambio cerró cerca de $899 pese al cobre récord, presionado por riesgo geopolítico y dudas sobre oferta minera.

El dólar cerró este lunes cerca de los $899,05 en Chile, con un avance diario de $6,82, equivalente a 0,76%, en una jornada marcada por una señal poco habitual para el mercado local: el tipo de cambio subió pese al fuerte repunte del cobre, según el análisis de Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica.

El metal rojo avanzó cerca de 2,8% y llegó a US$6,45 la libra, ubicándose en nuevos máximos históricos. El impulso respondió a una combinación de factores: preocupaciones por restricciones de suministro, mayor apetito por metales industriales y una visión estructural de demanda asociada a electrificación, redes eléctricas, inteligencia artificial, construcción de centros de datos e infraestructura crítica.

Sin embargo, esta vez el efecto positivo del cobre no se trasladó con fuerza al peso chileno. La explicación está en la composición del alza. Cuando el cobre sube por mayor demanda global, Chile suele recibir una señal favorable por mejores expectativas de exportación, ingresos sectoriales y recursos fiscales. Pero cuando el avance se origina en riesgos de oferta, el impacto puede ser mixto: mejora el precio, pero aumenta la inquietud sobre la capacidad efectiva de producción, refinación y despacho.

En este escenario, el mercado puso atención en los efectos del conflicto entre Estados Unidos e Irán sobre cadenas de suministro vinculadas al azufre y al ácido sulfúrico, insumo relevante para procesos asociados a la industria del cobre. Las restricciones y tensiones comerciales en torno a estos flujos han elevado la sensibilidad sobre los costos operacionales y la continuidad de algunos procesos productivos, especialmente en países mineros con alta exposición a insumos importados.

A nivel externo, el Dollar Index moderó parte de sus avances durante la jornada estadounidense, aunque se mantuvo apoyado por la demanda de refugio. La falta de avances concretos entre Washington y Teherán sostuvo la cautela de los mercados, mientras los inversionistas mantuvieron atención sobre próximos datos económicos de Estados Unidos y su eventual impacto en las expectativas de tasas.

El comportamiento del tipo de cambio dejó una señal clara para el mercado local: el cobre en máximos históricos sigue siendo un soporte estratégico para Chile, pero no basta por sí solo para contener al dólar cuando el riesgo geopolítico, la búsqueda de activos refugio y las dudas sobre la oferta minera local dominan la jornada.

El cierre cerca de los $899 confirma que el peso chileno continúa expuesto a factores externos de alta volatilidad, incluso en un contexto favorable para el precio del principal producto de exportación del país. Para la minería, el desafío estará en transformar el ciclo de precios altos en mayor estabilidad productiva, inversión, continuidad operacional y aporte territorial.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *