Cómo preparar la vivienda ante cortes eléctricos prolongados
Especialistas de la UCSC recomiendan cargar dispositivos, proteger electrodomésticos y disponer de suministros para 48 a 72 horas.
Especialistas de la UCSC recomiendan cargar dispositivos, proteger electrodomésticos y disponer de suministros para 48 a 72 horas.
La llegada de sistemas frontales acompañados por lluvias intensas y fuertes vientos incrementa el riesgo de interrupciones del suministro eléctrico, especialmente cuando árboles, ramas, deslizamientos o anegamientos afectan las redes de distribución.
Frente a este escenario, especialistas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción entregaron recomendaciones para preparar los hogares y disminuir los riesgos asociados a un corte prolongado.
El director alterno del Centro de Energía UCSC, Eduardo Espinosa, señaló que la preparación debe comenzar antes del inicio de las precipitaciones.
Una de las primeras medidas consiste en mantener completamente cargados los teléfonos móviles y limitar su uso durante una emergencia, con el objetivo de conservar batería para llamadas, mensajes y recepción de alertas oficiales.
También recomendó cargar previamente los vehículos eléctricos y mantener combustible suficiente en automóviles convencionales, evitando desplazamientos innecesarios mientras se desarrolla el temporal.
En hogares que utilizan calefacción a pellet, leña o gas, el especialista aconsejó revisar anticipadamente las reservas disponibles y almacenarlas en condiciones seguras.
Qué hacer cuando se corta la electricidad
Cuando la interrupción se prolonga, el académico recomienda bajar el interruptor automático general de la vivienda.
Esta acción puede ayudar a proteger los electrodomésticos frente a variaciones de voltaje que podrían producirse cuando se restablece el suministro de manera repentina.
El especialista aclaró que no es indispensable desconectar todos los artefactos antes del temporal. Sin embargo, recomendó evitar que queden programados o funcionando sin supervisión equipos como lavadoras o secadoras.
Estos aparatos podrían volver a operar automáticamente al retornar la electricidad, generando riesgos si no existen personas presentes o si las condiciones de la vivienda no son normales.
Otro aspecto importante es evitar abrir constantemente el refrigerador. Mantener sus puertas cerradas permite conservar durante más tiempo la temperatura interior y retrasar la pérdida de la cadena de frío de los alimentos.
Kit para 48 a 72 horas
El académico del Departamento de Ciencias de la Enfermería de la UCSC, Jair Bustos, explicó que un kit de emergencia debe permitir que una familia cubra sus necesidades básicas durante las primeras 48 a 72 horas.
Además de agua, alimentos no perecibles y elementos de primeros auxilios, se recomienda incluir linternas, pilas, una radio portátil y baterías externas o powerbanks para teléfonos móviles.
Las familias que dispongan de mayores recursos pueden evaluar bancos de baterías o generadores, especialmente cuando existen personas que utilizan equipos médicos dependientes de electricidad.
En estos casos se recomienda planificar con anticipación un sistema alternativo de energía, disponer de números de emergencia y mantener contacto con establecimientos de salud o redes familiares.
El kit debe adaptarse a la composición de cada hogar, incorporando medicamentos, alimentos especiales y otros elementos destinados a lactantes, personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y mascotas.
Los especialistas enfatizaron que una preparación anticipada reduce los desplazamientos durante el temporal y permite enfrentar con mayor seguridad las primeras horas de una emergencia.



