- CircularTec comenzará en Iquique las primeras pruebas de soluciones energéticas con baterías de litio reutilizadas, a través del proyecto LIBR3, iniciativa financiada por Corfo que busca transformar pasivos ambientales en sistemas de almacenamiento para usos residenciales, industriales y mineros.
El norte de Chile comienza a posicionarse como un punto estratégico para el desarrollo de nuevas soluciones asociadas a economía circular, litio y transición energética. En ese contexto, el Centro Tecnológico de Economía Circular, CircularTec, lidera el proyecto LIBR3, sigla de Lithium Battery Reuse, Recycling and Reduction, una iniciativa orientada a reutilizar baterías provenientes de buses y automóviles eléctricos para convertirlas en unidades de almacenamiento de energía.
El proyecto tendrá su laboratorio principal en Iquique y una sede espejo en Santiago, lo que permitirá avanzar en protocolos técnicos, formación de capital humano especializado y manipulación segura de baterías de litio usadas. La iniciativa busca diseñar un plan estratégico, tecnológico y regulatorio que permita habilitar un nuevo mercado vinculado al reúso, reciclaje y reducción de residuos asociados a la electromovilidad.
Luis Martínez Cerna, director ejecutivo de CircularTec, destacó que este avance representa una oportunidad tecnológica relevante para el país, especialmente por el rol que tendrá el laboratorio principal en Iquique y la sede espejo en Santiago. Según explicó, ambos espacios serán claves para formar técnicos, manipular baterías de forma segura y proyectar un modelo de negocio sostenible y de alto valor para Chile.
Uno de los puntos centrales del proyecto es que las baterías retiradas de vehículos eléctricos aún conservan entre un 70% y 80% de su capacidad, lo que abre la posibilidad de extender su vida útil en aplicaciones estacionarias. Marcos Falcone, líder de Línea Protocolos de LIBR3, sostuvo que esta condición representa una oportunidad concreta, ya que estos componentes mantienen un potencial significativo para nuevos usos energéticos.
En términos productivos, el reacondicionamiento de baterías puede habilitar sistemas de almacenamiento más accesibles para energías renovables, permitiendo aprovechar mejor la generación solar durante el día y utilizarla en horarios de mayor demanda. Este punto resulta especialmente relevante para zonas como Iquique, Tarapacá y el Desierto de Atacama, donde la radiación solar constituye una ventaja territorial clave para el desarrollo energético.
Gonzalo Bustos, líder de BESS y Aplicaciones de LIBR3, señaló que la reutilización de baterías representa una oportunidad para reducir el impacto ambiental de la industria. A su juicio, el correcto reacondicionamiento podría acelerar la transición hacia una matriz energética más limpia, al permitir sistemas de almacenamiento de menor costo para proyectos renovables y aplicaciones industriales.
El impacto ambiental también forma parte del eje estratégico del proyecto. De acuerdo con los antecedentes técnicos de LIBR3, una batería en segunda vida puede evitar la emisión de entre 25 y 50 toneladas de CO2, dependiendo de su aplicación y del tipo de energía que permita desplazar. Esta condición convierte al reúso de baterías en una herramienta vinculada tanto a la economía circular como a la acción climática.
Alejandra Bravo, directora de desarrollo y transferencia tecnológica del proyecto, subrayó la importancia de estas soluciones para el norte del país. En zonas con alta generación solar, las baterías pueden almacenar energía durante el día, reducir vertimientos y permitir su uso en horarios de mayor demanda, cuando el costo energético suele ser más alto.
El proyecto también apunta a fortalecer la discusión regulatoria. LIBR3 busca contribuir a la construcción de un marco normativo adecuado, participando activamente en la conversación sobre la Ley REP, con el objetivo de avanzar hacia una cuota obligatoria de reúso de al menos 30%. Esta meta permitiría instalar condiciones de mercado para que las baterías reutilizadas dejen de ser una solución experimental y pasen a integrarse a cadenas industriales de mayor escala.
La iniciativa forma parte de los siete proyectos adjudicados por Corfo con fondos provenientes de los contratos del litio de SQM y Albemarle. Además, cuenta con una red de aliados públicos, privados, gremiales y académicos, entre ellos el Ministerio de Energía, el Ministerio de Transportes, el Coordinador Eléctrico Nacional, Enel X, Atlas Renewables, Acenor, Acera, ANAC, Generadoras de Chile, la Universidad de Antofagasta y Duoc UC.
El avance de LIBR3 confirma el rol que puede cumplir Tarapacá en la articulación entre litio, energía solar, almacenamiento y economía circular. Desde Iquique, el proyecto abre una ruta para que los residuos tecnológicos de la electromovilidad puedan convertirse en infraestructura energética útil para industrias, hogares y grandes consumidores, incluida la minería.
