La educación y especialmente la formación técnico-profesional se ha consolidado como un motor clave para generar movilidad social, desarrollo económico y descentralización productiva, al ofrecer carreras modernas e innovadoras que se adaptan con agilidad a las necesidades de diversas industrias y sectores productivos de cada región del país. Esta modalidad hoy es el plan A para miles de personas que ingresan a la Educación Superior en Chile.
En 2025, los IP y CFT concentraron en conjunto el 45% de la matrícula total de pregrado, cifra que se ha mantenido al alza en los últimos años y que refleja una demanda sostenida. Desde INACAP aseguran que este escenario responde a una búsqueda de los estudiantes por programas más cortos, tecnológicos y con una conexión directa con el mundo laboral.
Entre 2007 y 2025, la institución ha duplicado su comunidad estudiantil, pasando de 50 mil a casi 113.000 alumnos, cifra que refleja un cambio cultural profundo y que, para la matrícula de este 2026 registra un crecimiento y una alta demanda respecto al año anterior en carreras ligadas a la tecnología —como Mecatrónica, Ingeniería Eléctrica, Mantenimiento Industrial y Metalurgia.
Para el Rector de INACAP, Lucas Palacios, “tener una presencia nacional nos permite tener una mirada estratégica para adaptarnos a las necesidades de los sectores productivos de cada región. Hoy se valoran modelos que integran la vocación del estudiante con el aprendizaje continuo y una empleabilidad sólida. Esta pertinencia nacional queda demostrada en nuestro último Estudio de Seguimiento de Titulados donde el 93% de los egresados se desempeña laboralmente en su región o en zonas colindantes, confirmando que la formación entregada está en total sintonía con el desarrollo local”.
Y es que este estudio permite dimensionar como la educación técnica-profesional consolida el buen desempeño de estas carreras. Por ejemplo, los profesionales de carreras STEM -ligadas a la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas- tienen una inserción laboral promedio del 90% y con remuneraciones sobre el $1.000.000 al primer año de titulación. En este sentido, destacan áreas académicas como Energía Renovables y Eficiencia Energética con un promedio de inserción laboral del 97%; Automatización y Robótica con un 94% y Electricidad, Electrónica y Telecomunicaciones con un 93%, por mencionar algunas.
Asimismo, respondiendo al profundo cambio demográfico que experimenta el país, desde este año en INACAP buscan potenciar el aprendizaje a lo largo de la vida, a través de la Beca Plateada (beca de 50% para personas entre 50 y 59 años) y Beca Dorada (beca de 100% para personas mayores de 60 años). A la fecha, más de 1.100 personas se han matriculados con este beneficio, quienes buscan actualizarse o reconvertirse laboralmente.
También el Vicerrector de INACAP, Sede Arica, Marcelo Riquelme, destacó el respaldo de jóvenes y de la comunidad regional, en el proceso de matrículas, con una alta demanda en carreras ligadas a las áreas tecnológicas como Automatización y Robótica, Informática, Analista Programador, Electricidad Industrial, entre otras.

Las mujeres STEM aumentan cada día y son solicitadas por la industria.
