• Canadá pide a Anglo compromisos más firmes en empleo, gestión y minerales críticos antes de aprobar la fusión con Teck.

La futura fusión entre Anglo American y Teck Resources enfrenta exigencias crecientes desde Ottawa, donde la ministra de Industria, Melanie Joly, evalúa la operación con la potestad de bloquearla. De acuerdo con información publicada por Bloomberg, el gobierno canadiense demanda garantías adicionales de empleo, presencia ejecutiva y aportes estratégicos al país antes de autorizar el nacimiento de Anglo Teck.

Según reportó Bloomberg, citando a personas familiarizadas con las conversaciones, Canadá presiona a Anglo American para que la propuesta sede de Vancouver no sea solo un traslado formal desde Londres, sino una estructura ejecutiva real con un número significativo de directivos y equipos operativos. La oficina de Joly quiere asegurarse de que la fusión genere beneficios económicos tangibles y una presencia corporativa sustantiva en el país.

Defensa

El medio agregó que el gobierno canadiense busca que la nueva entidad se articule con la estrategia nacional y con los lineamientos del G7 sobre minerales críticos, especialmente frente a los riesgos de manipulación del mercado por parte de China. La fundición de Teck en Columbia Británica produce zinc y plomo refinados, insumos relevantes para la industria militar, por lo que Joly quiere asegurar que Anglo Teck contribuya también al fortalecimiento del sector de defensa.

Bloomberg detalló que funcionarios del gobierno han debatido incluso opciones para almacenar materias primas estratégicas producidas por Teck —como el cobre—, aunque aún no está claro si estas medidas se incorporarán al acuerdo final. La oficina de Joly declinó entregar detalles y remitió al medio a declaraciones previas.

Anglo American reafirmó que mantendrá al menos los niveles actuales de empleo y que una “gran mayoría” del equipo directivo, incluido el director ejecutivo, el subdirector ejecutivo y el director financiero, tendrá base en Canadá. Además, Anglo Teck comprometió inversiones por 4.500 millones de dólares canadienses en proyectos para los próximos cinco años, incluidos planes de expansión en una importante mina de cobre.

La votación de accionistas de ambas compañías se realizará el 9 de diciembre, en un contexto donde el gobierno canadiense privilegia beneficios concretos. Bloomberg recordó que Ottawa ha sido crítico en revisiones anteriores, citando casos de adquisiciones extranjeras donde los compromisos laborales o productivos no se cumplieron. Joly ha señalado que busca impulsar nuevos “campeones nacionales” y una política industrial más robusta, incluyendo una estrategia de defensa que incorpore metales estratégicos.

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