Junto con la festividad de la Virgen de Las Peñas, este 8 de diciembre, también en diversas épocas del año, la feligresía regional está asistiendo al Santuario del Señor de Locumba, en el pueblo del mismo nombre, a 94 km. de Tacna.
El pueblo de menos de mil habitantes, congrega cada año a miles de feligreses el 14 de septiembre, sin embargo, los fines de semana se organizan viajes de peregrinación desde las regiones del norte, las cuales van en aumento.
“En nuestra peregrinación fueron 46 cursillistas de Arica Chile, hasta el pueblo de Locumba, Perú. Para pasar por la Puerta Santa del Templo y visitar al Señor de Locumba, el Señor de los pies quemados”, señala Omar Saavedra, coordinador de uno de los viajes.
“Fui al Santuario para agradecer a Dios. Y con toda mi fe pedirle al Señor de Locumba su intercesión y sabiduría para culminar mis proyectos”, señala Pilar Carrasco, quien destaca “todos los testimonios y placas de agradecimiento por sus milagros que los devotos han instalado en el templo”.
La imagen se encontró en 1776 en una situación inexplicable “pero hubo un gran incendio que arrasó con todo en el lugar y se encontró el Cristo con las manos y los pies quemados”, cuenta Saavedra.
Los milagros del Señor de Locumba, representada en la imagen por Jesús de Nazareth crucificado, con las manos y los pies quemados, quedan en evidencia a través de las cientos de placas de agradecimientos y muestras de gratitud por los favores concedidos.
El diácono Sergio Vásquez, señala que al ser considerado el Santuario de Locumba como Templo Jubilar “la Iglesia nos regala la Indulgencia Plenaria. La comunidad ariqueña se prepara y busca un Templo Jubilar y elige este Santuario por la cercanía, por la devoción, por la fe, y peregrinación de miles de devotos en cada 14 de septiembre, nos abre sus puertas para participar de la Eucaristía, por la Indulgencia Plenaria que nos anima a la conversión y obras de caridad”.
El mes pasado, la numerosa delegación de cursillistas de la Diócesis San Marcos de Arica, llegó al Santuario a participar de la Santa Misa, la cual fue concelebrada por el sacerdote de Locumba, por el párroco de San José Obrero de Arica, Alberto Rodríguez y el diácono Sergio Vásquez.

Los dos sacerdotes y el diácono ofician la Eucaristía en el templo de Locumba.

Cientos de placas de agradecimiento se instalan en el muro del Santuario.
