• SQM reportó utilidad neta de US$364,7 millones en el primer trimestre, impulsada por mayores ventas y precios del litio.

SQM reportó una utilidad neta de US$364,7 millones durante el primer trimestre de 2026, equivalente a US$1,28 por acción, resultado que representa un alza de 165,2% frente a los US$137,5 millones registrados en igual período del año anterior. El desempeño estuvo marcado por un fuerte crecimiento de ingresos, mayores volúmenes de venta en litio y mejores precios realizados en un mercado que la compañía ve con una demanda más ajustada.

La minera no metálica informó ingresos totales por US$1.760,1 millones entre enero y marzo de 2026, cifra superior a los US$1.036,6 millones del primer trimestre de 2025. El margen bruto alcanzó US$778,6 millones, equivalente al 44,2% de los ingresos, frente a US$304,7 millones y un margen de 29,4% en el mismo período del año anterior. El EBITDA ajustado llegó a US$837 millones, con un margen de 47,6%.

El principal motor del resultado fue el negocio de litio y derivados. Esta línea generó ingresos por US$1.185,5 millones en el primer trimestre, un crecimiento de 135,7% frente a los US$502,9 millones reportados un año antes. Además, explicó el 75% del margen bruto consolidado de la compañía, consolidando al litio como el eje económico central del período.

SQM indicó que sus volúmenes totales de venta de litio llegaron a cerca de 69 mil toneladas métricas de carbonato de litio equivalente, incluyendo aproximadamente 62,4 mil toneladas desde Nova Andino Litio y 6,6 mil toneladas desde su división internacional. La empresa también elevó su guía anual y ahora espera que sus ventas consolidadas de litio crezcan alrededor de 15% en 2026, por encima de la estimación previa de 10%.

El precio promedio realizado también fue determinante. La compañía señaló que, en Nova Andino Litio, su precio promedio de venta aumentó cerca de 95% interanual y alcanzó aproximadamente US$17,8 por kilogramo. Además, SQM anticipó que los precios realizados durante el segundo trimestre podrían ser superiores a los observados entre enero y marzo, en un escenario de demanda robusta y balance estrecho entre oferta y consumo global.

El desempeño tiene impacto directo para Chile y especialmente para la Región de Antofagasta, donde se ubica el Salar de Atacama, núcleo de la producción de litio de SQM y de la nueva etapa público-privada junto a Codelco. Ricardo Ramos, gerente general de SQM, destacó que el primer trimestre de 2026 fue el primer período completo de operación junto a Codelco a través de Nova Andino Litio. Según la compañía, esta sociedad generó más de US$530 millones en contribuciones al Estado chileno, incluyendo pagos a Corfo, gobiernos locales y recursos fiscales.

La empresa también informó que se encuentra finalizando la documentación para iniciar el proceso de permisos ambientales del proyecto Salar Futuro, que será desarrollado por Nova Andino. Este paso será relevante para la estrategia de expansión productiva en litio, ya que buscará establecer un nuevo estándar operacional en el Salar de Atacama, con una discusión técnica y ambiental que será clave para la continuidad del negocio en la próxima década.

Más allá del litio, SQM reportó avances en otras líneas de negocio. En nutrición vegetal de especialidad, los ingresos llegaron a US$239 millones, con un crecimiento de 12,6% respecto del primer trimestre de 2025. En yodo y derivados, las ventas alcanzaron US$275,9 millones, con un alza de 8,2%. En contraste, los ingresos por potasio bajaron 19%, hasta US$34,4 millones, principalmente por menores volúmenes derivados de la priorización de salmueras con mayor contenido de litio en el Salar de Atacama.

El reporte confirma un cambio relevante frente al escenario de presión que enfrentó la industria del litio durante los últimos años. Luego de un ciclo de caída de precios y mayor oferta global, SQM vuelve a mostrar resultados robustos apoyados en demanda de baterías, almacenamiento energético y electromovilidad. Para Chile, el dato clave no está solo en la utilidad corporativa, sino en la capacidad del negocio para sostener inversión, producción, empleo especializado, encadenamientos productivos y recursos fiscales desde Antofagasta hacia el resto del país.

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