Tacna enfrenta un panorama económico incierto debido a la crisis migratoria que desde este viernes 28 de noviembre ha vuelto a golpear su frontera con Chile. La situación ha generado una alarma generalizada, especialmente entre los sectores que dependen de la temporada alta de fin de año, especialmente por la declaración de Estado de Emergencia Fronteriza por 60 días decretado por el presidente peruano José Jerí.
Javier Cabrera, representante de los colectiveros peruanos de la ruta Tacna – Arica, indicó que el ingreso de extranjeros ilegales a diario no es un fenómeno reciente, ya que hace más de un año y medio que transitan por la frontera más de 40 o 50 personas al día hacia el Perú.
La tensión se elevó recientemente al máximo tras la visita al Complejo Fronterizo Chacalluta de un candidato que incorporó a su campaña electoral el tema de la migración anunciando que en su eventual gobierno expulsará a los indocumentados del país. Se agregó la visita del presidente peruano a Tacna y el anuncio de la prohibición de recibir indocumentados, el Estado de Emergencia Fronteriza, la militarización la frontera, lo que derivó en aglomeraciones, protestas de extranjeros y cortes en la ruta internacional.
El sector comercial y de servicios de Tacna expresó su preocupación por la crisis fronteriza justo antes de los meses que esperan todo el año (diciembre, enero y febrero), cruciales para el transporte de pasajeros, mercados, hotelería, servicios, gastronomía, turismo en general. “La imagen que se proyecta hacia Chile es crítica, dado que todas las cadenas televisivas chilenas informan al minuto de la grave situación y esto será tremendamente perjudicial para los próximos tres meses”, afirmaron.
Manifestaron que el flujo de pasajeros se ha reducido drásticamente en los últimos tres días, con no más de 2 mil a 3 mil personas, es decir se está en un 30 por ciento menos de visitantes.
