Retiran 16,5 toneladas de lodo del alcantarillado en Iquique y Alto Hospicio
El ingreso de agua, barro y arena por cámaras abiertas durante las precipitaciones obstruyó tramos de la red sanitaria y elevó el riesgo de reboses en ambas comunas.
El ingreso de agua, barro y arena por cámaras abiertas durante las precipitaciones obstruyó tramos de la red sanitaria y elevó el riesgo de reboses en ambas comunas.
Aguas del Altiplano retiró 16,5 toneladas de arena y lodo desde la red de alcantarillado de Iquique y Alto Hospicio tras el evento meteorológico que afectó recientemente a la región, luego de que el ingreso de aguas lluvias y sedimentos redujera la capacidad de transporte de las tuberías y aumentara el riesgo de reboses en distintos sectores de ambas comunas.
Del total retirado, 12 toneladas corresponden a descargas efectuadas en Iquique y 4,5 toneladas a Alto Hospicio. Las faenas se ejecutaron de forma continua y priorizaron los sectores donde se registró mayor acumulación de material tras las precipitaciones.
El origen del problema estuvo en la apertura de cámaras de alcantarillado durante las lluvias. Según explicó la sanitaria, numerosas cámaras fueron abiertas para evacuar el agua acumulada en la vía pública, pero esa maniobra permitió que junto con el agua ingresaran volúmenes de barro, arena y otros materiales arrastrados desde la superficie, que se depositaron al interior de las tuberías y generaron obstrucciones.
La red de alcantarillado está diseñada exclusivamente para conducir aguas servidas de origen domiciliario y opera de manera separada del drenaje de aguas lluvias, por lo que no tiene capacidad para recibir el caudal ni los sedimentos que dejan las precipitaciones.
«El ingreso masivo de agua, barro, arena y otros elementos arrastrados por las precipitaciones puede afectar el funcionamiento de la infraestructura sanitaria y aumentar el riesgo de reboses», señaló Nicolás González, jefe de la Unidad de Gestión Autónoma de Aguas del Altiplano.
Frente a ese escenario, la empresa activó un despliegue operacional en terreno con labores de inspección, limpieza, desobstrucción y monitoreo de la red. Las intervenciones apuntaron a retirar los sedimentos acumulados, despejar colectores y recuperar la capacidad operativa de la infraestructura para evitar interrupciones del servicio.
En Alto Hospicio el seguimiento es más estricto por las características salinas del suelo, que exigen una evaluación permanente del comportamiento de las redes. Equipos especializados mantienen el monitoreo de la infraestructura en esa comuna y adoptan las medidas de resguardo que corresponda según el desempeño observado.
La sanitaria reiteró el llamado a la comunidad a no abrir ni manipular las cámaras de alcantarillado durante episodios de lluvia, ya que el ingreso de agua y material desde la superficie puede provocar obstrucciones y derivar en emergencias sanitarias. Los equipos técnicos se mantienen desplegados en terreno para continuar con el monitoreo y las labores de limpieza de la red.



