• El oro y la plata alcanzan máximos históricos impulsados por incertidumbre global, compras de bancos centrales y expectativas de tasas más bajas. Impacto para la minería.

El mercado global de metales preciosos vive uno de sus momentos más intensos de las últimas décadas. El precio del oro se acerca a los US$4.500 la onza, mientras la plata rompe el umbral de los US$70, configurando un rally sin precedentes que reordena las estrategias de inversión y vuelve a poner a la minería en el centro del debate económico global.

El movimiento responde a una combinación de factores macroeconómicos y geopolíticos. La persistente incertidumbre internacional, las tensiones comerciales y los conflictos activos han fortalecido la demanda por activos refugio. A esto se suma la expectativa de recortes en las tasas de interés en Estados Unidos, escenario que reduce el atractivo de instrumentos financieros tradicionales y refuerza el valor de los metales preciosos.

Otro elemento clave ha sido el rol de los bancos centrales, que continúan incrementando sus reservas de oro como mecanismo de protección frente a la volatilidad monetaria. Paralelamente, los flujos hacia fondos respaldados en metales preciosos se han intensificado, consolidando una presión sostenida sobre los precios.

En el caso de la plata, el alza combina su condición histórica de refugio con una creciente demanda industrial, especialmente vinculada a tecnologías limpias, electromovilidad y aplicaciones energéticas. Esta doble condición explica la magnitud del salto observado en los mercados internacionales.

Para la industria minera, este escenario abre oportunidades relevantes, pero también desafíos. Precios elevados mejoran los márgenes y reactivan proyectos postergados, aunque al mismo tiempo aumentan los costos de reposición, las exigencias de sostenibilidad y la presión regulatoria. En países mineros como Chile, el contexto refuerza la discusión sobre inversión, encadenamientos productivos y el rol estratégico de la minería en la estabilidad económica.

Analistas advierten que, si bien la tendencia sigue siendo alcista, el mercado podría enfrentar episodios de alta volatilidad ante cualquier señal de estabilización económica global o cambios en la política monetaria. Aun así, el consenso apunta a que los metales preciosos seguirán jugando un papel central en las carteras de inversión durante 2026.

Para Chile País Minero, este rally no solo confirma la vigencia estratégica de la minería, sino que también instala una oportunidad para observar cómo los ciclos globales de precios impactan directamente en empleo, inversión y desarrollo territorial en las regiones mineras del país.

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