- La gremial Minnovex reunió a proveedores y a Lundin Mining para proyectar inversiones en Chile y Argentina, con foco en Caserones, Candelaria y Vicuña.
Minnovex abrió su agenda 2026 con una señal clara hacia dónde se moverá la inversión minera regional: la articulación entre operaciones consolidadas en Chile y los nuevos desarrollos de gran escala que Lundin Mining impulsa en Argentina, especialmente a través del distrito Vicuña. El encuentro se realizó el 12 de enero en Santiago y reunió a empresas proveedoras, centros tecnológicos y ejecutivos de la minera canadiense, encabezados por su vicepresidente ejecutivo y director de operaciones, Juan Andrés Morel.
La cita no fue un simple evento gremial. Para el ecosistema chileno de proveedores e innovación minera, significó una radiografía directa del mapa de inversiones que viene para la próxima década, donde activos como Caserones y Candelaria seguirán siendo pilares productivos en Chile, mientras que Vicuña —proyecto conjunto de Lundin y BHP— abre un frente greenfield de gran escala al otro lado de la cordillera, con ingeniería, construcción y operación que demandarán soluciones tecnológicas, capital humano y servicios avanzados.
Desde la perspectiva económica, el mensaje fue explícito: el desarrollo minero en Argentina no compite con Chile, sino que puede transformarse en un nuevo mercado de exportación para su ecosistema de proveedores. “La industria minera en Chile tiene un encadenamiento único entre productoras, proveedores e innovadores. Tenemos la responsabilidad de convertirlo también en un producto de exportación”, afirmó Morel, al vincular directamente la expansión de Lundin en Argentina con la proyección internacional de capacidades chilenas.
Para Minnovex, que agrupa a empresas de base tecnológica y servicios avanzados, este tipo de diálogo es la base para que ese flujo de inversión se traduzca en contratos, pilotos y encadenamientos productivos. Su gerenta general, Alejandra Molina, subrayó que el valor estratégico está en conectar a las mineras con proveedores capaces de responder a los desafíos de una minería más eficiente, sostenible y competitiva, no solo en Chile, sino también en mercados vecinos.
Esa mirada fue compartida por los actores del ecosistema presentes. Desde el Grupo JRI, Juan David Rayo valoró que la discusión se diera a nivel de grupo minero y no de una sola faena, porque eso permite anticipar oportunidades reales para profesionales y empresas tecnológicas. En la misma línea, Loana Osuna, de MIGTRA, apuntó que conocer de primera mano la hoja de ruta de Lundin en Chile, Argentina e incluso Canadá abre espacios concretos para la internacionalización.
El impacto territorial también estuvo sobre la mesa. Andrés González, gerente general del Centro Nacional de Pilotaje, destacó que Lundin proyecta no solo aumentar productividad y eficiencia, sino también generar impacto en la Región de Atacama, donde se ubican activos estratégicos como Caserones, y donde el distrito Vicuña puede convertirse en un nuevo polo de innovación, pruebas tecnológicas y desarrollo de proveedores.
Para Chile País Minero, el mensaje de fondo es nítido: el ciclo de inversiones que se abre con Vicuña no solo mueve toneladas y capitales, también redefine el rol de Chile como plataforma exportadora de conocimiento, tecnología y servicios mineros hacia Sudamérica, con efectos directos en empleo, encadenamientos productivos y recursos fiscales en las regiones mineras.
