• La minera suiza confirmó que la consolidación sigue en evaluación mientras fortalece su plan de crecimiento en cobre.

La suiza Glencore confirmó que mantiene abierta la puerta a posibles fusiones y adquisiciones en la industria del cobre, en paralelo a su estrategia para reforzar producción en activos clave de África y Sudamérica. La definición se produce tras el cierre de 2025 con un EBITDA ajustado de US$13.510 millones, 6% inferior al año previo, aunque por sobre las estimaciones del mercado.

En la República Democrática del Congo, la compañía formalizó un acuerdo de acceso a tierras con la estatal Gécamines para su operación Kamoto Copper Company (KCC), en Kolwezi. El convenio libera zonas previamente restringidas, extiende la vida útil del activo hasta mediados de la década de 2040 y respalda una meta de producción anual cercana a 300.000 toneladas de cobre.

La estrategia contempla casi duplicar la producción de cobre hacia 2035. Analistas estiman que el peak de inversión en desarrollo podría alcanzar US$4.500 millones en 2031 y que, incluyendo mantenimiento y otros desembolsos, el gasto total podría aproximarse a US$11.000 millones en su punto máximo. La administración sostiene que el crecimiento puede autofinanciarse, con proyecciones de EBITDA entre US$16.000 y US$20.000 millones hacia 2030.

En este contexto, el director ejecutivo Gary Nagle afirmó que la postura sobre consolidación “permanece sin cambios”, incluso después del fracaso de las negociaciones con Rio Tinto para explorar la creación de un grupo combinado valorado en US$240.000 millones. Las conversaciones no prosperaron por diferencias en valoración y propiedad.

Nagle señaló que la consolidación puede ser positiva tanto para los accionistas de Glencore como para los de cualquier empresa con la que decidan realizar una transacción, confirmando que la opción sigue vigente si genera valor estratégico.

Además, la compañía evalúa incorporar socios en proyectos de gran escala, incluyendo una posible venta minoritaria en Agua Rica y una empresa conjunta en El Pachón, así como conversaciones para vender una participación del 40% en su negocio de cobre y cobalto en la RDC.

Tras varios años de menor producción —con niveles cerca de 40% inferiores a 2018— Glencore definió 2026 como el punto más bajo del ciclo productivo, proyectando recuperación de volúmenes a partir de 2027. En 2025 anunció un retorno de US$2.000 millones a accionistas y mantuvo su deuda neta en US$11.200 millones.

La definición estratégica confirma que, mientras ejecuta su plan de crecimiento orgánico en cobre, la compañía mantiene la consolidación como herramienta disponible dentro de su hoja de ruta global.

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