• La compañía informó recursos indicados e inferidos para el proyecto aurífero ubicado en la Región de Coquimbo.

Galantas Gold Corporation actualizó la estimación de recursos minerales del proyecto Andacollo Oro, ubicado en la Región de Coquimbo, incorporando nuevos antecedentes sobre el potencial aurífero de una operación brownfield con historia productiva, infraestructura existente y permisos ambientales locales.

De acuerdo con la información publicada por Mining Weekly, la compañía, listada en TSX-V y AIM, informó recursos indicados por 102 millones de toneladas con una ley de 0,45 gramos por tonelada de oro, además de recursos inferidos por 347 millones de toneladas con una ley de 0,41 gramos por tonelada. La estimación considera 1,47 millones de onzas en categoría indicada y 4,45 millones de onzas en categoría inferida.

El proyecto se ubica en el centro-norte de Chile y corresponde a una operación aurífera a rajo abierto con lixiviación en pilas, que tuvo producción en el pasado. Según los antecedentes informados, Andacollo Oro cuenta con infraestructura existente, permisos y una base de datos técnica histórica que puede servir como plataforma para futuros estudios de ingeniería, permisos y evaluación de reinicio operacional.

La actualización cobra relevancia en un momento de alta atención sobre el oro, tanto por su rol como activo refugio como por la búsqueda de proyectos con infraestructura disponible y menor riesgo relativo frente a desarrollos greenfield. En ese contexto, los activos brownfield pueden resultar atractivos para compañías que buscan avanzar sobre bases operacionales existentes, reducir tiempos de evaluación y aprovechar información técnica acumulada.

Galantas ingresó al proyecto mediante un acuerdo de compra de acciones para adquirir el 100% de Andacollo Oro, suscrito el 6 de enero. La compañía considera que el activo representa una plataforma de escala relevante, con historia operacional y potencial de expansión tanto en oro como en cobre.

El director ejecutivo de Galantas, Mario Stifano, señaló que la actualización del recurso mineral constituye un hito importante para la compañía, al confirmar a Andacollo como un proyecto aurífero brownfield sustancial, con escala, larga trayectoria operacional y potencial de exploración y desarrollo.

El ejecutivo también destacó que el recurso muestra robustez bajo distintos escenarios de precio del oro y que existe potencial para ampliar el recurso aurífero, además de identificar recursos de cobre asociados a posibles extensiones de mineralización tipo pórfido cuprífero en zonas adyacentes.

Para Chile, la actualización vuelve a poner a la Región de Coquimbo dentro del mapa de proyectos mineros con potencial de reactivación. Aunque la agenda nacional suele concentrarse en cobre, litio y grandes operaciones del norte, la minería aurífera mantiene relevancia para la diversificación productiva, la exploración avanzada y el desarrollo de carteras de menor escala relativa, pero alto interés técnico.

Coquimbo posee una tradición minera asociada a oro, cobre y otros minerales, con presencia de operaciones medianas, proyectos de exploración y proveedores vinculados a servicios mineros. En ese marco, Andacollo Oro puede aportar a la discusión sobre recuperación de activos históricos, uso de infraestructura existente y generación de nuevas oportunidades productivas en territorios con experiencia minera.

El componente de cobre también agrega valor estratégico al proyecto. La eventual identificación de mineralización cuprífera asociada podría vincular el activo con la agenda de minerales críticos y con la creciente demanda global por cobre para electrificación, redes, electromovilidad e infraestructura energética.

La actualización de recursos no implica por sí sola una decisión de producción, pero sí entrega una base técnica para futuros estudios y definiciones corporativas. En minería, este tipo de hitos permite ordenar información geológica, mejorar la evaluación económica preliminar y definir nuevas campañas de exploración o ingeniería.

Andacollo Oro se suma así a una cartera de activos chilenos que buscan reposicionarse en un escenario de mayor demanda por metales, altos precios del oro y presión global por minerales estratégicos. La clave estará en transformar el potencial geológico en una ruta concreta de desarrollo, con estándares técnicos, ambientales y territoriales acordes a la realidad minera actual.

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