Familias afectadas por el temporal en Tarapacá recibirán aportes vía FIBE
El Presidente José Antonio Kast se reunió con autoridades regionales en Iquique y detalló que los montos por pérdida de enseres van de $375.000 a $1.500.000, con depósito entre 10 y 12 días. Sobre un eventual decreto de zona de catástrofe, condicionó la decisión a una herramienta que también permita abordar los socavones.
El Presidente José Antonio Kast se reunió con autoridades regionales en Iquique y detalló que los montos por pérdida de enseres van de $375.000 a $1.500.000, con depósito entre 10 y 12 días. Sobre un eventual decreto de zona de catástrofe, condicionó la decisión a una herramienta que también permita abordar los socavones.
Las familias afectadas por el sistema frontal en la Región de Tarapacá comenzarán a recibir asistencia focalizada a través de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), instrumento que permite transferir aportes económicos directos según el nivel de daño en los enseres, con montos que van de $375.000 a $1.500.000. Así lo informó el Presidente José Antonio Kast tras encabezar en Iquique una reunión de coordinación con autoridades regionales y del nivel central, en la que instruyó priorizar a los sectores más vulnerables afectados por la emergencia.
El mandatario llegó a Tarapacá después de monitorear en terreno los efectos del sistema frontal en la Región de Antofagasta, donde se mantiene decretado el Estado de Catástrofe en la Provincia de Tocopilla. El despliegue del Gobierno en el norte se concentra actualmente en la rehabilitación vial y en la entrega de ayuda humanitaria.
El más reciente balance del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) sobre la emergencia meteorológica reporta 810 damnificados, 1.152 albergados y más de 1.300 viviendas con algún grado de afectación. A ello se suman 7.731 clientes sin suministro eléctrico en la Macrozona Norte, con más de 3.700 afectados en Antofagasta y 2.200 en Tarapacá.
Consultado sobre la posibilidad de decretar zona de catástrofe en Tarapacá, Kast no comprometió la medida y vinculó la decisión al daño estructural que arrastra la conurbación. “Acá hay un problema histórico. Cerca de 10.000 viviendas están afectadas por socavones, lo que se agrava con los cursos de agua”, señaló. “Buscamos la herramienta más eficiente para resolver la emergencia y abordar en conjunto situaciones de larga data”, agregó, en referencia también al conjunto Covadonga de Tocopilla.
El Presidente pidió moderar las expectativas respecto del alcance de la ayuda. “La Ficha Básica de Emergencia (FIBE) permite entregar ayuda económica, pero los recursos son escasos y debemos priorizar a los más necesitados”, indicó. El levantamiento de la ficha quedará a cargo de personal acreditado, que se desplegará en terreno desde la jornada siguiente a la reunión.
Los aportes se transfieren directamente a la CuentaRUT de las personas afectadas. Según detalló el mandatario, a nivel nacional se han entregado más de 35.000 aportes por esta vía y, si bien la digitalización del trámite agilizó el proceso, el depósito toma entre 10 y 12 días tras el levantamiento de la ficha.
Para el sector productivo, el Ministerio de Economía evalúa mecanismos de apoyo dirigidos a emprendedores registrados formalmente ante el Servicio de Impuestos Internos, Sercotec, Fosis e Indap, que serán atendidos a medida que se acrediten. En paralelo, se analizan facilidades tributarias como la postergación del pago del IVA por un mes, medida ya aplicada en otras zonas afectadas por emergencias. A ellas se suman las líneas de reconstrucción que canaliza el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
En materia de conectividad, la activación de quebradas en la ruta entre Iquique y Tocopilla generó cerca de 50 puntos de afectación. El tránsito ya fue habilitado hasta el sector de la tenencia de Río Loa y los trabajos avanzan hacia San Marcos.
El eje Iquique–Alto Hospicio fue definido como prioritario para resguardar el acceso a salud, agua potable y educación. Hoy operan dos rutas habilitadas, se evalúa el estado de la línea férrea y existe un proyecto de teleférico mediante alianza público-privada orientado a fortalecer el transporte público entre ambas ciudades.
Kast atribuyó parte de los daños a la magnitud del evento y a las condiciones geográficas: en Alto Hospicio se registraron siete días continuos de lluvia, mientras que Iquique cuenta con piscinas y barreras aluvionales, aunque la expansión urbana, dijo, exige una nueva planificación.
De cara a los próximos meses, el Gobierno plantea proyectar la conurbación Iquique–Alto Hospicio con un plan maestro a 15 o 20 años, en la línea del trabajo desarrollado en el Gran Concepción, y convocar a la academia y a expertos para enfrentar el problema de los socavones. En lo inmediato, la agenda regional queda marcada por el levantamiento de las fichas FIBE, la rehabilitación de las rutas afectadas y la entrega de ayuda humanitaria en las zonas con mayor daño.



