• El dólar cerró cerca de $894,90 en Chile, presionado por el avance del cobre y un retroceso global de la divisa.

El dólar cerró este lunes a la baja en el mercado chileno, en una jornada marcada por el avance del cobre, la menor presión global sobre la divisa estadounidense y una liquidez internacional acotada por feriados en varios mercados relevantes.

De acuerdo con el análisis de Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, el tipo de cambio terminó cerca de los $894,90, con una caída de $5,90, equivalente a un retroceso de 0,66%. El movimiento favoreció al peso chileno en un contexto externo más benigno para monedas ligadas a materias primas, aunque sin provocar una baja más profunda debido al menor volumen de operaciones internacionales.

El principal soporte para la moneda local provino del cobre, activo clave para la economía chilena y para las expectativas del mercado cambiario. Según explicó Sepúlveda, el metal rojo subió 1,3% hasta los US$6,46 la libra, impulsado por un mayor optimismo en torno a una eventual salida diplomática entre Estados Unidos e Irán. Ese escenario abrió expectativas sobre una posible reapertura del Estrecho de Hormuz, corredor estratégico para el transporte energético global.

La lectura del mercado fue directa: una menor tensión geopolítica podría reducir presiones sobre energía, inflación y tasas de interés. Bajo ese escenario, los metales industriales encontraron respaldo y monedas asociadas a commodities, como el peso chileno, recibieron un impulso adicional.

A ese factor se sumó el retroceso del Dollar Index, que cayó 0,33% hasta los 98,71 puntos. Según el análisis de Admirals Latinoamérica, la baja respondió a menores temores inflacionarios luego de que el petróleo se ubicara bajo los US$100 por barril. Aunque Washington y Teherán moderaron las expectativas de un acuerdo rápido, el mercado reaccionó positivamente a la posibilidad de una vía diplomática.

Para Chile, este tipo de movimientos tiene impacto directo en las expectativas financieras, empresariales y productivas. Un cobre más alto fortalece la percepción sobre los ingresos externos del país, mejora el escenario para la minería y entrega respaldo al peso chileno. En regiones mineras como Tarapacá, Antofagasta y Atacama, la evolución del metal rojo también se observa como una señal relevante para inversión, empleo, proveedores y continuidad operacional.

Sin embargo, Sepúlveda advirtió que la caída del dólar fue moderada por la menor liquidez global. Mercados relevantes como Estados Unidos, Reino Unido, Hong Kong y gran parte de Europa permanecieron cerrados por feriados, lo que redujo el volumen de negociación y limitó movimientos más profundos en el tipo de cambio local.

En síntesis, el dólar bajó en Chile por la combinación de un cobre más fuerte y un dólar global más débil, ambos factores asociados a expectativas de menor tensión geopolítica y menor presión inflacionaria. No obstante, la ausencia de un acuerdo formal entre Estados Unidos e Irán y la menor actividad internacional impidieron una caída más marcada de la divisa.

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