En un operativo enmarcado en servicios preventivos contra delitos transnacionales y ambientales, la Sección de Investigación Policial (SIP) de la Cuarta Comisaría Chacalluta logró interceptar un importante cargamento de residuos tóxicos en el valle de Lluta.

El olfato policial detectó dos camiones estacionados en un recinto de acceso público. Al acercarse, los efectivos policiales notaron un fuerte olor a ácido y signos visibles de corrosión en las estructuras de los vehículos y entonces se confirmó que los camiones transportaban miles de baterías en mal estado con filtración de líquidos corrosivos y sacos con plomo sin rotulación ni medidas de seguridad, infringiendo toda normativa ambiental vigente.

Mientras el personal custodiaba el sitio, un vehículo particular llegó al lugar con cinco ocupantes, quienes comenzaron a manipular la carga de forma coordinada. Al percatarse de la presencia de la SIP, los sujetos intentaron huir, iniciándose un seguimiento que culminó con su captura en la Ruta 11-CH.

Debido a la alta toxicidad y el derrame de sustancias químicas, Carabineros debió aislar el sitio del suceso para proteger la salud de las personas y el entorno. Se estima entre 2.000 baterías y sacos de plomo que deben ser contabilizados, en estado crítico, con filtraciones activas de componentes contaminantes.

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