• Bloqueo policial y orden judicial afectan acceso a megaproyecto de cobre Vicuña, generando incertidumbre en inversiones en Argentina.

Autoridades en Argentina bloquearon el acceso al proyecto Vicuña por orden judicial, en medio de cuestionamientos ambientales y tensiones regulatorias. Un nuevo foco de incertidumbre golpea al desarrollo minero en Argentina. La policía de la provincia de La Rioja bloqueó el acceso a una ruta clave que conduce al proyecto cuprífero Vicuña, mientras un tribunal ordenó la suspensión temporal de actividades por preocupaciones ambientales.

La medida judicial establece una paralización de 30 días en la base operativa del proyecto y restringe la circulación por el corredor vial en disputa. La decisión se fundamenta en posibles riesgos ambientales y en la falta de una evaluación de impacto ambiental integral presentada ante autoridades de La Rioja, pese a que el proyecto se ubica en la vecina provincia de San Juan.

El proyecto Vicuña, desarrollado por una alianza entre BHP y Lundin Mining, representa uno de los mayores distritos mineros no explotados del mundo, integrando los yacimientos Filo del Sol y Josemaría. Su relevancia es estratégica, no solo por el volumen potencial de cobre, sino también por su aporte proyectado en oro y plata.

Desde la compañía, se indicó que no existe notificación formal del fallo judicial, por lo que las operaciones continúan con normalidad utilizando rutas alternativas. Sin embargo, el bloqueo genera un precedente relevante en materia de gobernanza territorial, al evidenciar tensiones entre provincias respecto a competencias ambientales y acceso a infraestructura crítica.

El impacto potencial trasciende lo operativo. Este tipo de decisiones introduce riesgos para la inversión en proyectos de gran escala, en un momento donde Argentina busca posicionarse nuevamente como productor de cobre tras años fuera del mercado. La última gran operación cuprífera del país cerró en 2018, y actualmente existe una estrategia activa para reactivar el sector frente al aumento global de la demanda por minerales vinculados a la electrificación.

En términos económicos, las estimaciones de inversión para Vicuña varían entre US$5.000 millones y hasta US$15.000 millones según fuentes del sector, lo que lo posiciona como uno de los proyectos más relevantes de Sudamérica.

Para Chile, este escenario no es indiferente. El proyecto se ubica en zona fronteriza y forma parte de la competencia regional por atraer inversiones en cobre. Episodios de incertidumbre regulatoria en países vecinos pueden influir directamente en la percepción de riesgo y en la reasignación de capital hacia jurisdicciones con mayor estabilidad.

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