• Proyecto financiado por Minera El Abra entrega tecnología solar a comunidad de Calama para reutilizar residuos agrícolas y fortalecer producción local.

Una comunidad indígena del sector Chunchuri Bajo, en Calama rural, incorporó tecnología de deshidratación solar y molienda para reutilizar residuos agrícolas, iniciativa financiada por el Fondo Patrimonial y Ambiental de Minera El Abra que busca fortalecer el desarrollo productivo local.

La incorporación de tecnología sustentable comienza a transformar los procesos productivos de comunidades rurales del norte de Chile. En Calama rural, la Asociación Hijas de Nuestra Tierra, ubicada en el sector Chunchuri Bajo, recibió equipamiento destinado a mejorar el aprovechamiento de residuos orgánicos generados en su actividad agrícola y ganadera.

El proyecto contempla la entrega de 16 deshidratadores solares y 15 moledoras de granos, herramientas que permitirán procesar subproductos agrícolas para la elaboración de nuevos insumos productivos. Entre ellos se consideran polvos naturales e ingredientes destinados a la fabricación de productos como jabones y cremas, ampliando así las posibilidades de diversificación económica de la organización comunitaria.

La iniciativa beneficia directamente a 135 personas vinculadas a la asociación, cuya actividad principal incluye el cultivo de aloe vera, nopal, hortalizas y el desarrollo de pequeña ganadería. El nuevo equipamiento permitirá aprovechar prácticamente la totalidad de la producción agrícola, incorporando también cáscaras, semillas y carne destinada a la elaboración de charqui.

Además del componente productivo, el proyecto introduce procesos basados en energías limpias, ya que los deshidratadores solares permiten secar alimentos utilizando energía renovable, reduciendo costos operacionales y aportando a modelos de economía circular en territorios rurales.

Jacqueline Bustos Bacuta, socia fundadora de la asociación, explicó que el nuevo equipamiento tendrá un impacto directo en la productividad del grupo. “Ahora podremos secar más productos y producir en un día lo que antes nos tomaba cerca de un mes”, señaló, destacando el cambio operativo que representa la incorporación de esta tecnología.

El proyecto forma parte de las 20 iniciativas seleccionadas en la última convocatoria del Fondo Patrimonial y Ambiental de Minera El Abra, programa que busca impulsar proyectos sustentables en las comunas de Calama, Ollagüe, María Elena y Tocopilla, territorios estrechamente vinculados a la actividad minera del norte del país.

Este tipo de iniciativas se alinean con una tendencia creciente en la industria minera: el fortalecimiento de encadenamientos productivos locales y el desarrollo de capacidades en comunidades cercanas a las operaciones. En este contexto, programas de apoyo productivo, innovación rural y economía circular comienzan a consolidarse como instrumentos relevantes para diversificar la actividad económica en zonas mineras.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *