- Sierra Gorda SCM acordó anticipadamente convenios colectivos con sus sindicatos, asegurando estabilidad laboral hasta 2029 en Antofagasta.
La compañía minera Sierra Gorda SCM concluyó un nuevo proceso de negociación colectiva anticipada con sus tres sindicatos de trabajadores y supervisores, estableciendo acuerdos que regirán entre 2026 y 2029. El proceso se desarrolló entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, en la Región de Antofagasta, consolidando un modelo de relaciones laborales que la empresa ha aplicado de forma sostenida en los últimos años.
El cierre anticipado de las negociaciones se repite por tercera vez, tras experiencias similares en 2021 y 2023. La estrategia apunta a reducir incertidumbre operacional y fortalecer la continuidad productiva en un contexto donde la estabilidad laboral impacta directamente en los costos, la planificación minera y el cumplimiento de metas de producción.
Desde la compañía, su CEO, Marcelo Bustos, destacó que la disposición al diálogo permitió alcanzar acuerdos sin conflictos, reforzando una cultura organizacional centrada en la colaboración. Este enfoque adquiere relevancia en la industria minera chilena, donde los procesos de negociación suelen implicar riesgos de paralización con efectos económicos relevantes tanto para la empresa como para la cadena de valor regional.
En términos estructurales, los tres sindicatos involucrados agrupan a más de 1.600 trabajadores y supervisores, con una tasa de sindicalización cercana al 92% al cierre de 2025. Este nivel de organización sindical, combinado con acuerdos anticipados, posiciona a la operación como un caso relevante dentro del ecosistema laboral minero del norte del país.
A nivel productivo, datos de Cochilco indican que la compañía se ubica como el undécimo productor de cobre en Chile y el tercero en molibdeno. Durante 2025, alcanzó una producción de 165.313 toneladas de cobre (3,1% del total nacional) y 4.222 toneladas de molibdeno (9,7%). Estos indicadores refuerzan el peso estratégico de la operación en la matriz minera nacional.
El impacto territorial también es relevante. La operación genera más de 5.000 empleos directos, entre trabajadores propios y contratistas, consolidándose como el principal empleador privado de la comuna de Sierra Gorda. Este factor incide directamente en la dinamización económica local, el desarrollo de proveedores y la generación de ingresos asociados a recursos fiscales derivados de la actividad minera.
La ausencia de huelgas en sus once años de operación refuerza un atributo clave para la industria: la continuidad operacional. En un escenario de alta demanda global por cobre y minerales críticos, la estabilidad laboral se posiciona como un elemento competitivo, tanto para la atracción de inversión como para la ejecución eficiente de proyectos.
