- Desde el balcón de La Moneda, el Presidente José Antonio Kast entregó su primer discurso, marcando prioridades en seguridad y crecimiento.
El Presidente José Antonio Kast entregó su primer discurso oficial a la nación desde el balcón del Palacio de La Moneda, pocas horas después de asumir el cargo el 11 de marzo, instancia en la que delineó los principales ejes de su administración y llamó a “recuperar” el país frente a los desafíos económicos y sociales actuales.
En su intervención, el Mandatario destacó la responsabilidad asumida tras el resultado electoral y enfatizó que el objetivo de su gobierno será trabajar desde el primer día en materias prioritarias como seguridad pública, crecimiento económico y fortalecimiento institucional. “No ganamos esta elección para vivir en un palacio (…) ganamos esta elección para trabajar por los chilenos”, señaló ante simpatizantes reunidos en la Plaza de la Ciudadanía.
El discurso se desarrolló en un contexto de alta expectativa política y económica, marcado por el inicio de un nuevo ciclo gubernamental que se extenderá hasta marzo de 2030. Analistas coinciden en que las primeras definiciones presidenciales suelen instalar el tono de la agenda pública y orientar las prioridades legislativas y administrativas de los primeros meses de gestión.
Durante su mensaje, el Presidente también subrayó la necesidad de impulsar medidas orientadas a reactivar la economía y recuperar la confianza institucional, planteando una narrativa centrada en la urgencia de enfrentar los desafíos heredados y avanzar en políticas que promuevan estabilidad y crecimiento.
El nuevo gobierno asume en un escenario de desaceleración económica global, aumento de las demandas sociales y presión por fortalecer sectores estratégicos como la minería, la energía y la infraestructura productiva, considerados pilares para la recuperación del crecimiento.
La primera intervención presidencial se suma a una intensa agenda inicial que contempla reuniones ministeriales, actividades institucionales y la definición de medidas prioritarias para los primeros 100 días de administración, período clave para instalar el sello político y operativo del Ejecutivo.
