- San Juan proyecta exportaciones de cobre por hasta US$20 mil millones anuales al 2035, impulsadas por grandes proyectos en desarrollo.
La provincia argentina de San Juan busca convertirse en un actor relevante del mercado mundial del cobre hacia 2035, con exportaciones anuales estimadas entre US$15.000 y US$20.000 millones.
Autoridades provinciales señalaron que San Juan concentra cerca del 80% del potencial cuprífero argentino para la próxima década, sustentado en una cartera de grandes proyectos como Vicuña —joint venture entre BHP y Lundin Mining—, Los Azules, El Pachón y Altar. Estas iniciativas representarían inversiones totales cercanas a US$32.000 millones, configurando una nueva etapa para la minería metálica del país.
Actualmente Argentina no registra producción relevante de cobre desde el cierre de Bajo de la Alumbrera en 2018, aunque el desarrollo de estos proyectos permitiría alcanzar una producción estimada de 1,2 millones de toneladas anuales hacia 2035, lo que sustentaría las proyecciones exportadoras anunciadas.
Entre las iniciativas más avanzadas se encuentran Vicuña y Los Azules, que ya cuentan con aprobación ambiental y podrían iniciar producción alrededor de 2030. Solo el complejo Vicuña contempla inversiones cercanas a US$18.000 millones y una producción relevante de cobre, oro y plata durante sus primeros 25 años de operación.
El desarrollo del sector también tendría efectos significativos en el empleo regional, con estimaciones que apuntan a la creación de cerca de 70.000 nuevos puestos de trabajo en una década, casi duplicando la actual fuerza laboral formal de la provincia. Sin embargo, el crecimiento proyectado enfrenta desafíos vinculados a infraestructura energética, vial y habitacional, factores clave para viabilizar los proyectos.
Este escenario se enmarca en una reconfiguración estratégica del sector minero argentino, que busca capitalizar la creciente demanda global por cobre asociada a la transición energética y al desarrollo tecnológico. Para Chile País Minero, la consolidación de nuevos polos cupríferos en la cordillera andina refuerza la competencia regional por inversiones, talento y posicionamiento en el mercado internacional.
