- Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi reportó un aporte fiscal récord de US$ 1.014 millones en 2024, impulsado por el nuevo royalty minero. La compañía alcanzó un margen Ebitda del 68%, mantuvo su producción alineada al plan minero y avanzó un 86,6% en su proyecto C20+.
La Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi cerró el año 2024 con sólidos resultados financieros, destacando una utilidad neta de US$ 1.543 millones y un Ebitda de US$ 3.146 millones, impulsado por un precio del cobre al alza. Sin embargo, el dato más significativo fue su contribución fiscal total de US$ 1.014 millones, cifra que refleja el impacto positivo de la nueva Ley de Royalty a la Minería, que comenzó a regir en enero del mismo año. Este hito no solo confirma el liderazgo de Collahuasi en términos de eficiencia operativa, sino que también fortalece su aporte al desarrollo económico y social de más de 300 comunas chilenas.
Durante 2024, Collahuasi mantuvo su producción en línea con lo proyectado, alcanzando 558.611 toneladas de cobre fino, apenas por debajo del año anterior. Este rendimiento fue respaldado por un precio promedio del cobre de US$ 4,15 por libra, un 8% superior al promedio de 2023. En este contexto, la compañía logró un margen Ebitda del 68%, uno de los más altos de la industria minera nacional.
En cuanto a la contribución al fisco, Collahuasi reportó US$ 1.014 millones en impuestos y royalty, de los cuales US$ 427 millones corresponden al nuevo esquema de royalty implementado en 2024. Esta cifra representa un aumento del 111% respecto del Impuesto Específico a la Minería pagado en 2023. “El nuevo royalty ha permitido aumentar la entrega de recursos a más de 300 comunas”, señaló el presidente ejecutivo de Collahuasi, Jorge Gómez, quien además destacó que la empresa está pagando cerca del 40% en tributos sumando el impuesto corporativo.
Los ingresos totales por ventas de concentrado de cobre y subproductos llegaron a US$ 4.819 millones, respaldados por una política de control de costos operacionales, que permitió mantener una alta rentabilidad. La productividad laboral también fue destacada, alcanzando 112,4 toneladas de cobre fino por trabajador, y la planta de procesamiento logró un récord al tratar 60 millones de toneladas de mineral en el año, gracias en parte a la entrada en operación del quinto molino.
En el plano de inversiones, el proyecto C20+, que considera la construcción de una planta desaladora, un sistema eléctrico y de impulsión, reportó un 86,6% de avance. Esta iniciativa busca asegurar la sostenibilidad hídrica de la operación en un contexto de escasez y baja en la calidad del mineral, apostando por una minería más resiliente y moderna.
El presidente ejecutivo recalcó el compromiso de la compañía con el país: “Esperamos que estos recursos estén generando mayor prosperidad y desarrollo económico y social. Esta es una oportunidad para que los chilenos reconozcan la importancia de nuestra actividad para Chile”, concluyó Gómez.