- Proyecto Lobo-Marte inicia evaluación ambiental en Atacama con inversión de US$1.500 millones y fuerte impacto en empleo regional.
El proyecto Lobo-Marte de Kinross ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en la Región de Atacama, con una inversión estimada de US$1.500 millones y la proyección de cerca de 2.900 empleos en su fase de construcción.
El proyecto aurífero Lobo-Marte, desarrollado por la compañía canadiense Kinross, avanza a una etapa clave tras su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), proceso que definirá su viabilidad y condiciones de ejecución en la Región de Atacama.
Ubicado en la franja minera de Maricunga, a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar y a aproximadamente 160 kilómetros de Copiapó, el proyecto contempla la explotación de los yacimientos Marte y Lobo bajo un esquema de operación secuencial, orientado a maximizar la eficiencia productiva y la recuperación de mineral.
Capacidad
La iniciativa considera una capacidad de procesamiento cercana a las 35.000 toneladas diarias, con un horizonte de desarrollo estructurado en tres etapas: 3,5 años de construcción, 16 años de operación y 2 años de cierre, lo que configura un proyecto de largo plazo dentro de la cartera minera del país.
En términos de inversión, Lobo-Marte alcanza los US$1.500 millones, posicionándose como uno de los proyectos auríferos más relevantes en desarrollo en Chile. Este nivel de inversión se traduce directamente en impacto económico regional, con la proyección de alrededor de 2.900 empleos durante la fase de construcción, además de una dotación cercana a mil trabajadores en etapa de operación.
Desde el punto de vista operacional, el diseño del proyecto contempla el transporte del mineral mediante camiones hacia un chancador primario. El material de baja ley será almacenado en acopios específicos, mientras que los residuos estériles serán dispuestos en cuatro botaderos diseñados para cumplir con estándares técnicos y ambientales.
Uno de los elementos relevantes en esta etapa es la participación ciudadana temprana, proceso que la compañía ha impulsado para integrar a comunidades locales, autoridades y actores territoriales en el desarrollo del proyecto, especialmente en zonas cercanas como Copiapó y comunidades Colla.
El proyecto se inserta en la estrategia de continuidad operacional de Kinross en Chile, complementando operaciones existentes como La Coipa y fortaleciendo su presencia en la Región de Atacama.
El ingreso al SEIA marca un punto crítico en el desarrollo de la iniciativa, ya que el proceso de evaluación ambiental definirá las condiciones regulatorias y ambientales para su ejecución, en un contexto donde la industria minera enfrenta estándares cada vez más exigentes.
En términos estratégicos, Lobo-Marte contribuye a la diversificación de la matriz minera chilena, incorporando producción de oro en un escenario dominado por el cobre, y generando efectos relevantes en inversión, empleo y recursos fiscales para el país.
