- El oro superó los US$5.200 por aranceles en EE.UU. y tensión con Irán. Bancos proyectan hasta US$6.000 en 12 meses.
El oro avanzó con fuerza este miércoles en los mercados internacionales y superó momentáneamente los US$5.200 por onza, en medio de la entrada en vigor de nuevos aranceles en Estados Unidos y el aumento de tensiones geopolíticas en Medio Oriente. El movimiento ocurrió durante la sesión asiática y europea, con inversionistas reconfigurando posiciones ante un escenario de mayor riesgo global.
El metal al contado registró un alza de 1,3% antes de moderarse hacia la zona de US$5.180. La plata también mostró un desempeño sólido, con un incremento cercano al 3% que la llevó hasta los US$90 por onza. Ambos activos consolidan un patrón técnico alcista tras haber encontrado soporte relevante sobre los US$5.000 y US$80 respectivamente.
El detonante inmediato fue la implementación de un arancel general de 10% a las importaciones en Estados Unidos, medida impulsada por el presidente Donald Trump. El mercado evalúa además la posibilidad de que la tasa aumente a 15%, lo que podría intensificar presiones inflacionarias en la principal economía del mundo.
A este componente comercial se suma la creciente fricción entre Estados Unidos e Irán. Ambas delegaciones programaron una tercera ronda de negociaciones nucleares en Ginebra, aunque persiste la incertidumbre respecto de su resultado. El riesgo de escalada mantiene elevados los precios del petróleo, factor que amplifica expectativas inflacionarias y fortalece la demanda por activos refugio.
Instituciones financieras de alcance global ajustaron sus proyecciones. Bank of America estima que el oro podría alcanzar US$6.000 por onza en los próximos 12 meses. JPMorgan elevó su proyección estructural a US$4.500 y mantuvo un objetivo de US$6.300 hacia fines de año. En lo que va de 2026, el metal acumula un avance superior al 18%, su mejor desempeño anual desde 1979.
Para economías mineras como Chile, especialmente en regiones como Antofagasta y Atacama, el fortalecimiento sostenido del oro abre un escenario de mayores ingresos por exportaciones y dinamismo en proyectos de exploración aurífera. Aunque el cobre concentra el protagonismo productivo, el oro representa una fuente estratégica de diversificación y captación de recursos fiscales.
El mercado seguirá monitoreando la evolución de la política comercial estadounidense, la trayectoria del petróleo y el desenlace de las conversaciones en Europa. Si la incertidumbre persiste, el metal podría consolidar una nueva etapa alcista con implicancias directas para productores, inversionistas institucionales y economías dependientes de la minería.
