• La autoridad ambiental aprobó la continuidad operacional de Minera Tres Valles hasta 2037, con inversión de US$30 millones y foco en Choapa.

Minera Tres Valles obtuvo la aprobación ambiental de su proyecto de continuidad operacional, iniciativa que permitirá extender la producción de cátodos de cobre hasta el año 2037, asegurando la proyección de la operación y su aporte económico y laboral a la provincia de Choapa.

La evaluación, realizada mediante una Declaración de Impacto Ambiental (DIA), autoriza la extracción de mineral propio desde la mina subterránea Papomono y el procesamiento de mineral externo proveniente del poder de compra. El proyecto considera el uso de las instalaciones actualmente habilitadas, con una inversión estimada en US$30 millones, lo que refuerza la continuidad productiva sin ampliar la huella operacional existente.

El proyecto se localiza en las comunas de Salamanca e Illapel, en la Región de Coquimbo. Las áreas de explotación se sitúan en torno a las quebradas de Manquehua y Cárcamo, aproximadamente a 10 kilómetros al norte de la ciudad de Salamanca, mientras que las instalaciones de procesamiento del mineral se emplazan en la quebrada de Quilmenco, a cerca de 7 kilómetros al noroeste del mismo centro urbano, consolidando un eje minero histórico para el territorio.

Desde la compañía explicaron que la selección del emplazamiento de las instalaciones de proceso respondió a un análisis integral bajo criterios técnicos, ambientales y económicos. Este proceso incorporó el trabajo de profesionales y empresas contratistas, junto con las observaciones realizadas por la comunidad local y por los organismos del Estado con competencia ambiental, recogidas en evaluaciones anteriores, fortaleciendo el componente territorial y de relacionamiento comunitario del proyecto. En ese marco, Minera Tres Valles subrayó que la iniciativa prioriza el uso eficiente de infraestructura existente y la continuidad operacional responsable.

En términos técnicos, la DIA detalla que el proyecto contempla 97 puntos de extracción o bateas, distribuidos en cuatro niveles de producción. La malla de extracción es de tipo rómbica 11×13, con una separación de 13 metros entre puntos de extracción contiguos en un mismo cruzado y una distancia vertical entre niveles de 11 metros, medida de piso a piso. Este diseño apunta a optimizar la recuperación del mineral, mantener la estabilidad geomecánica y cumplir con los estándares de seguridad propios de la minería subterránea.

Con esta aprobación ambiental, la compañía asegura la continuidad de su producción de cátodos de cobre por más de una década, en un contexto donde el metal rojo mantiene un rol estratégico para la transición energética y la economía nacional. Para la provincia de Choapa y la Región de Coquimbo, el proyecto representa estabilidad productiva, encadenamientos locales y una señal de confianza para el desarrollo minero de largo plazo, reforzando el posicionamiento de Chile País Minero como referente informativo del sector.

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