- El repunte del cobre y la baja de tasas ofrecen a Codelco una oportunidad para volver al mercado de deuda, pese a sus desafíos operativos y riesgos crediticios.
Codelco enfrenta un escenario dual: mientras lidia con los efectos de un accidente fatal en El Teniente y con la presión de agencias como Moody’s sobre su calificación crediticia, también encuentra un respiro en la mejora del precio del cobre y en un entorno financiero internacional más favorable. Esto abre la posibilidad de emitir nuevos bonos, siguiendo la huella de los 1.500 millones de dólares colocados en enero.
El gigante estatal chileno, uno de los mayores productores de cobre del mundo, observa con atención la caída en los diferenciales de sus bonos. El rendimiento adicional exigido por los inversionistas se ha estrechado a niveles no vistos en dos años, lo que mejora las condiciones para un eventual regreso al mercado.
Según analistas de Gimme Credit, “el entorno actual del mercado presenta una oportunidad atractiva para iniciar una nueva transacción de bonos”, aunque advierten cautela sobre la capacidad de la empresa para recuperar su nivel de producción y robustecer sus indicadores financieros en el corto plazo.
El factor humano sigue pesando en la ecuación. El derrumbe en El Teniente, que costó la vida a seis trabajadores, aún impacta la percepción externa, pero el lento retorno a la actividad y la estrategia de asociaciones con otros gigantes mineros —como Anglo American, BHP y Rio Tinto— han devuelto confianza a los mercados. Estas alianzas proyectan un aumento significativo en la producción, con menores inversiones iniciales.
Codelco mantiene en paralelo un ambicioso plan de modernización de minas maduras, con un presupuesto de entre 4.600 y 5.600 millones de dólares para 2025. Aun así, la compañía reconoce que sus proyecciones de producción y utilidades serán menores a lo previsto.
Para los analistas de renta fija, la empresa podría esperar a finales de 2025 o inicios de 2026, aprovechando un mayor efecto de las bajas de tasas de la Reserva Federal de EE. UU. Sin embargo, el actual ajuste en los rendimientos se percibe como una ventana demasiado atractiva para dejarla pasar.

