- La empresa Vizsla Silver confirmó nuevas víctimas entre los trabajadores secuestrados en enero en su proyecto minero Pánuco, en Sinaloa.
Una nueva actualización del caso de trabajadores secuestrados en un proyecto minero en México elevó el número de víctimas confirmadas, luego de que la empresa canadiense Vizsla Silver informara la muerte de dos trabajadores adicionales que habían sido raptados a fines de enero en el estado de Sinaloa.
El incidente se originó el 23 de enero de 2026, cuando diez empleados vinculados al proyecto Pánuco, ubicado en el municipio de Concordia, a unos 50 kilómetros de Mazatlán, fueron interceptados y secuestrados por un grupo armado mientras se desplazaban entre el campamento y el área de trabajo.
Con la confirmación de las nuevas muertes, el número de trabajadores fallecidos asciende a siete, mientras tres personas continúan desaparecidas, según reportes entregados por la compañía y autoridades mexicanas que mantienen operativos de búsqueda en la región.
El caso se vincula al complejo escenario de seguridad que enfrenta el estado de Sinaloa, donde enfrentamientos entre facciones del cartel de Sinaloa han provocado un aumento de la violencia en los últimos meses, afectando tanto a comunidades locales como a empresas que operan en la zona.
Los cuerpos de algunas de las víctimas fueron hallados en fosas clandestinas en el sector de El Verde, cercano al área donde ocurrió el secuestro, mientras autoridades federales continúan investigando el caso y desplegando fuerzas de seguridad en la zona.
Tras el ataque, Vizsla Silver suspendió parte de las actividades en su proyecto Pánuco de plata y oro, considerado uno de los desarrollos de exploración más relevantes de la compañía en México. La empresa señaló que se encuentra colaborando con las autoridades y revisando sus protocolos de seguridad para proteger a su personal y comunidades cercanas.
La tragedia vuelve a poner en el centro del debate internacional los riesgos de operar proyectos mineros en zonas afectadas por el crimen organizado, especialmente en regiones donde la presencia estatal es limitada y las disputas entre grupos criminales impactan la seguridad de trabajadores y empresas.
