El gobierno de Estados Unidos anunció nuevos aranceles del 10% a todas las importaciones, con tarifas mayores para ciertos países.
El reciente anuncio del presidente Donald Trump sobre la imposición de aranceles a las importaciones mundiales generó preocupación en los mercados internacionales. Sin embargo, Chile logró mantener el estatus preferencial de su cobre, quedando fuera de esta política arancelaria, gracias a su relevancia estratégica para el suministro industrial estadounidense. La medida fortalece la posición del país como proveedor confiable en el sector minero y refuerza los lazos comerciales bilaterales.
El miércoles 2 de abril, el presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que impone un arancel general del 10% a todas las importaciones provenientes del extranjero. La medida incluye aranceles mayores para 45 países específicos, como parte de una estrategia de “arancel recíproco”. Según el Ministerio de Hacienda de Chile, “esta orden ejecutiva establece medidas denominadas de arancel recíproco que fija una línea base de 10% de arancel, con tarifas adicionales para ciertos países, y excluye una serie de productos y líneas arancelarias, entre las que se encuentra el cobre”.
Según el Ministerio de Hacienda de Chile, “esta orden ejecutiva establece medidas denominadas de arancel recíproco que fija una línea base de 10% de arancel, con tarifas adicionales para ciertos países, y excluye una serie de productos y líneas arancelarias, entre las que se encuentra el cobre”.
La exclusión del cobre del arancel refuerza la competitividad del país como proveedor minero. “Esto da certeza a nuestros exportadores y reafirma el valor de mantener relaciones comerciales estables”, señaló una fuente del sector exportador.