- Ingresos por US$8.620 millones y alza del cobre impulsan resultados récord y nuevas inversiones mineras para 2026 en el norte de Chile.
Antofagasta plc reportó un sólido desempeño financiero durante 2025, impulsado por el alza en los precios del cobre y sus subproductos, junto con mayores volúmenes de ventas y una estricta disciplina operacional en sus operaciones, principalmente ubicadas en la zona norte del país.
La compañía, matriz de Antofagasta Minerals y del Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB), informó ingresos por US$8.620 millones, cifra que representa un crecimiento de 30% respecto a 2024, mientras que las utilidades antes de tributos alcanzaron US$3.159 millones, lo que equivale a un incremento de 53% en comparación con el ejercicio anterior.
El presidente ejecutivo del grupo, Iván Arriagada, destacó que estos resultados reflejan la continuidad de una estrategia enfocada en eficiencia operacional y control de costos, junto con un escenario favorable para el cobre, oro y molibdeno, minerales que produce el grupo y que registraron precios elevados durante el período.
El desempeño permitió alcanzar un EBITDA récord de US$5.202 millones, un aumento de 52% frente al año previo. A ello se suma la reducción del costo neto de caja a US$1,19 por libra, 27% inferior al registrado en 2024, fortaleciendo la competitividad de las operaciones del grupo.
El buen resultado también se tradujo en mayores aportes al país, generando US$1.088 millones en recursos fiscales, cifra superior a la obtenida en el ejercicio anterior y que refuerza el aporte del sector minero al desarrollo nacional y regional.
Durante 2025, Antofagasta plc ejecutó inversiones cercanas a US$3.700 millones, destinadas principalmente a la nueva concentradora de Minera Centinela y a la ampliación de la planta desalinizadora y del sistema de transporte de concentrados en Minera Los Pelambres, proyectos estratégicos para el crecimiento productivo del grupo.
Para 2026, la compañía proyecta inversiones por US$3.400 millones, mientras se espera la definición sobre futuras decisiones relacionadas con Minera Zaldívar. Con estas iniciativas, el grupo apunta a incrementar su producción en torno a 30% en el mediano plazo, manteniendo costos competitivos en el contexto del mercado global del cobre.
En paralelo a los resultados financieros, la empresa informó avances en seguridad y sostenibilidad laboral, cerrando el año sin accidentes fatales y con una reducción en incidentes de alto potencial. Además, la participación femenina en su dotación alcanzó el 30%, cifra superior al promedio de la industria minera chilena.
Durante la presentación de resultados, Antofagasta plc también ratificó sus proyecciones productivas para 2026, estimando una producción de entre 650.000 y 700.000 toneladas de cobre fino, además de entre 215.000 y 235.000 onzas de oro y entre 12.500 y 14.000 toneladas de molibdeno.
El escenario global mantiene al cobre como un metal estratégico para la transición energética y la electrificación, factores que sostienen la demanda internacional y consolidan el rol de Chile como proveedor clave de minerales críticos, panorama que sigue de cerca Chile País Minero, considerando su impacto en inversión, empleo y desarrollo territorial en la macrozona norte del país.
