- El ajuste proyectado responde al shock internacional del petróleo y a cambios en los mecanismos de estabilización, con impacto en transporte, precios y costos.
El Gobierno confirmó un fuerte ajuste en los precios de los combustibles en Chile, en medio de un escenario global marcado por la volatilidad energética y el encarecimiento del crudo. Según informó el medio nacional Emol, el incremento proyectado podría alcanzar cerca de $370 por litro en gasolinas y entre $570 y $580 por litro en diésel, configurando una de las alzas más relevantes registradas en los últimos años.
El ministro de Hacienda advirtió que el contexto internacional está tensionando con fuerza el mercado energético.
“Estamos enfrentando un shock global, probablemente uno de los más grandes en la historia del mercado del petróleo debido a la guerra. El precio del diésel ha subido un 60% en tres semanas y la gasolina un 30%. Un quinto del comercio mundial de crudo está interrumpido”, señaló.
La autoridad explicó que este escenario obliga a revisar el funcionamiento de los mecanismos que permiten amortiguar las variaciones externas en los precios internos, ya que su utilización prolongada implica compromisos significativos para las finanzas públicas.
“Esta crisis además nos encuentra en una situación de estrechez económica heredada de la administración pasada. El Estado debe 40.000 millones de dólares más que hace cuatro años…”, agregó.
El sistema de estabilización de precios ha permitido suavizar las fluctuaciones internacionales del petróleo en distintos períodos, pero el actual ciclo alcista obliga a sincerar parte del ajuste en el mercado local. La evolución del valor del crudo ha elevado los costos de importación y presionado la estructura de precios internos, impactando directamente en el transporte de personas y carga, así como en los costos operacionales de múltiples sectores productivos.
Desde la perspectiva macroeconómica, el aumento del combustible puede influir en la inflación y en el costo de bienes y servicios, debido al rol central que cumple la logística terrestre en la distribución. Asimismo, la menor capacidad del Estado para seguir absorbiendo estas variaciones reabre el debate sobre eficiencia energética, diversificación de fuentes y adaptación del sistema productivo frente a la volatilidad del mercado petrolero.
Chile País Minero observa que este ajuste configura un desafío transversal para la economía nacional, donde la evolución del mercado energético seguirá siendo un factor determinante para la estabilidad de precios, la planificación de inversiones y el desempeño de las actividades productivas en los próximos meses.
