• Un camión 100% eléctrico de SANY transportó 27 toneladas de cobre entre la División Radomiro Tomic y Puerto Angamos con una sola carga.

Un camión eléctrico de la empresa china SANY transportó 27 toneladas de cobre a través de 680 kilómetros de ida y vuelta entre la División Radomiro Tomic de Codelco y el Puerto Angamos, en uno de los pilotos de electromovilidad pesada más exigentes que se hayan ejecutado en América Latina. El recorrido, que atraviesa el desierto más árido del mundo con pendientes acumuladas superiores a los 2.500 metros y temperaturas extremas, valida una tecnología que podría transformar la logística del cobre chileno.

El hito fue posible gracias a un Memorándum de Entendimiento (MoU) suscrito entre Codelco y SANY, que compromete a ambas compañías a escalar las pruebas de camiones eléctricos a condiciones reales de operación en distintas divisiones de la minera estatal. Los resultados fueron presentados el 6 de abril de 2026 en un evento en Calama, ciudad que concentra parte importante de las operaciones cupreras del país y que se convierte en escenario de una apuesta de descarbonización con implicancias directas para los recursos fiscales que dependen de la industria minera.

Viabilidad técnica bajo condiciones extremas

El vicepresidente de Abastecimiento de Codelco, Mauricio Acuña, destacó que los resultados preliminares confirman que “la electromovilidad pesada es una alternativa técnicamente viable para rutas estratégicas del país”. La afirmación cobra peso al considerar que el trayecto norte-puerto implica exigencias operacionales que durante décadas se consideraron incompatibles con la tecnología eléctrica: carga útil comercial, desniveles severos y largas distancias sin infraestructura de recarga intermedia.

Entre los beneficios registrados figuran la mayor estabilidad del costo energético frente a la volatilidad del diésel, la reducción de ruido y emisiones en zonas de alta actividad logística, y el impulso a un ecosistema de proveedores tecnológicos asociados a la electromovilidad minera. En un contexto de altos precios del petróleo, estos factores refuerzan el argumento económico detrás de la apuesta eléctrica.

Coordinación multisectorial como habilitante clave

El director de Logística Integrada de Codelco, Miguel Cataldo, subrayó que el éxito del piloto exigió una “amplia coordinación entre transportistas, proveedores tecnológicos, empresas de energía, reguladores y actores logísticos”. Además de la División Radomiro Tomic y SANY, participaron la empresa de transportes Géminis, Puerto Angamos y el Ministerio de Obras Públicas, configurando un modelo de colaboración público-privada que podría replicarse en otras faenas del norte grande.

Esa dimensión colectiva es, precisamente, la que proyecta el alcance del piloto más allá de una prueba técnica. Fernando Promis, gerente de Sustentabilidad y Asuntos Externos de las Operaciones Norte de Codelco, planteó que la iniciativa “sienta una base concreta para transformar la logística minera en Chile hacia un futuro más sostenible, posicionando al país en la vanguardia regional del transporte eléctrico de carga pesada”.

Descarbonización y competitividad van de la mano

El vicepresidente de SANY Grupo y presidente de la División Latinoamérica, Cao Te, encuadró el MoU en una tendencia global: la presión combinada de los compromisos de sostenibilidad corporativa y la volatilidad de los combustibles fósiles acelera la transición hacia flotas eléctricas en minería. “Los equipos eléctricos destacan por sus ventajas en la reducción de costos operativos y su contribución a la descarbonización”, afirmó, proyectando una profundización de la cooperación entre ambas compañías.

Para Codelco, la relevancia estratégica es doble. Por un lado, la minera estatal —principal aportante de recursos fiscales en Chile— enfrenta exigencias crecientes de operación sustentable tanto desde los mercados internacionales como desde la regulación interna. Por otro, la reducción de costos logísticos en rutas de alta pendiente y larga distancia incide directamente en la competitividad del cobre chileno frente a productores de otras regiones del mundo.

El piloto entre Radomiro Tomic y Puerto Angamos no es un experimento aislado: es la primera señal concreta de que la electromovilidad pesada puede escalar en la industria minera chilena, con el desierto de Atacama como laboratorio y el cobre como carga de prueba.

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